Con la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, ya son más de una docena los dirigentes con pasado amarillo que ocupan lugares centrales en el gabinete libertario. Mientras los salarios no alcanzan, el empleo registrado retrocede y las familias se endeudan para llegar a fin de mes, una parte sustancial de las decisiones económicas y políticas del Gobierno lleva firma —o trayectoria— del PRO.