- Publicidad -

La actividad económica cayó 1,5% en abril y volvió a encender las alarmas en el Gobierno nacional

La actividad económica volvió a caer en abril y dejó en evidencia que el leve repunte registrado en marzo fue más que insuficiente para consolidar una recuperación. Mientras el Gobierno de Javier Milei apuesta a las exportaciones para sostener el crecimiento, el consumo, la industria y la construcción continúan mostrando señales de debilidad, en un contexto donde el empleo y el poder adquisitivo siguen sin recuperarse.
Cayó el EMAE

El relato de la recuperación económica volvió a chocar con los datos oficiales. La actividad económica argentina sufrió una nueva caída en abril, reflejando que la prometida reactivación continúa siendo frágil, desigual y sin impacto real sobre la mayoría de los sectores productivos. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una baja del 1,5% respecto de marzo.

La caída se produce apenas un mes después de que marzo exhibiera una leve mejora del 3,5%, alimentando el discurso oficial de que la economía había dejado atrás la recesión. Sin embargo, los números de abril muestran que aquel impulso fue insuficiente para consolidar una recuperación y exponen la volatilidad del modelo económico impulsado por el presidente Javier Milei.

El informe del INDEC deja en evidencia una«recuperación» cada vez más concentrada. La agricultura, la ganadería y la explotación minera volvieron a liderar el crecimiento, impulsadas por las exportaciones y condiciones favorables para esos sectores. En contraste, actividades estrechamente vinculadas al consumo interno y al empleo continuaron mostrando signos de debilidad. La industria manufacturera, el comercio minorista, la pesca y la construcción registraron caídas, mientras la producción automotriz también evidenció un deterioro.

La industria manufacturera, el comercio minorista, la pesca y la construcción registraron caídas, mientras la producción automotriz también evidenció un deterioro.

Dicho contraste revela una economía que beneficia principalmente a los sectores exportadores, mientras el mercado interno continúa resentido por la pérdida del poder adquisitivo, el freno al consumo y la paralización de la obra pública.

Los indicadores sociales muestran un panorama preocupante. El desempleo continúa en aumento y durante el último año se perdieron cerca de medio millón de puestos de trabajo registrados, un dato que pone en duda que la mejora macroeconómica tenga un correlato en la vida cotidiana.

A esto se suma un crecimiento acumulado de apenas 0,3% en los primeros cuatro meses del año, una cifra que refleja el escaso dinamismo de la economía pese al fuerte ajuste fiscal implementado por el Gobierno nacional. Mientras tanto, la inflación continúa deteriorando el ingreso de los hogares y el consumo permanece lejos de recuperar los niveles previos a la recesión.

Sectores como textiles, plásticos y automotriz usaron menos del 50% de su capacidad instalada durante marzo.
Buena parte del aparato productivo sigue operando con bajos niveles de actividad.

Desde la administración de Javier Milei sostienen que la recuperación comenzará a consolidarse a partir de mayo y junio, impulsada por mayores exportaciones de energía, minería y agro. Sin embargo, los datos de abril vuelven a sembrar dudas sobre esa expectativa. La economía continúa mostrando muy pocos avances puntuales en actividades vinculadas a las exportaciones, mientras buena parte del aparato productivo sigue operando con bajos niveles de actividad.

Los datos oficiales reflejan así una realidad que contrasta con el optimismo del Gobierno: la economía no atraviesa un derrumbe como el registrado durante la recesión de 2024 y 2025, pero tampoco consigue consolidar un crecimiento robusto y generalizado. La recuperación sigue siendo parcial, heterogénea y, para millones de argentinos, todavía imperceptible en su vida cotidiana.

ADEMÁS EN NEA HOY:

El consumo sigue sin despegar: la venta de combustibles cayó por cuarto mes consecutivo y las naftas profundizan la baja

Los salarios privados siguen sin despegar: la mayoría de las provincias perdieron contra la inflación