El mercado laboral argentino volvió a mostrar señales de debilidad. Los últimos datos oficiales reflejaron una nueva caída del empleo privado registrado, mientras que el balance acumulado desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia supera los 300.000 puestos de trabajo formales perdidos.
La construcción, la industria y otras actividades vinculadas al mercado interno aparecen entre los sectores más afectados. Al mismo tiempo, creció la cantidad de monotributistas, un fenómeno que especialistas observan con atención por los cambios que introduce en la estructura del empleo.
El empleo formal sigue sin recuperar terreno
Los datos difundidos a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran que el empleo registrado continúa atravesando dificultades para recuperar los niveles previos al cambio de gobierno. Durante los últimos meses se registraron nuevas bajas en el empleo asalariado, especialmente en el sector privado.
La situación se produce en un contexto de desaceleración de la inflación y recuperación parcial de algunos indicadores económicos, aunque esos avances todavía no logran traducirse en una recuperación sostenida del empleo formal.
Pérdida de puestos en marzo, según modalidad de ocupación y sin estacionalidad:
- Sector privado: -7.603 (-0,12%)
- Sector público: -2.364 (-0,07%)
- Casas particulares: -761 (-0,17%)
- Autónomo: -5.275 (-1,32%)
- Monotributo: -6.322 (-0,295)
- Monotributo social: 5.188 (-2,1%)

Más de 300 mil puestos registrados menos desde la asunción de Milei
La mirada de largo plazo muestra una tendencia aún más marcada. De acuerdo con estadísticas oficiales elaboradas sobre datos del SIPA, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron cerca de 300.000 empleos asalariados formales en Argentina.
La mayor parte de esa caída corresponde al sector privado, que perdió alrededor de 196.700 trabajadores registrados. En paralelo, el empleo estatal se redujo en más de 80.000 puestos, mientras que el trabajo en casas particulares registró una disminución cercana a los 22.000 empleos.
En conjunto, los datos muestran que la reducción del empleo formal no se concentró en un único sector, sino que alcanzó a distintas modalidades de contratación y a buena parte de las actividades económicas del país.

Construcción e industria, los sectores más afectados
La construcción aparece como la actividad más golpeada desde el inicio de la actual gestión. Los registros oficiales indican que perdió más de 67.000 puestos de trabajo registrados, una caída cercana al 15% respecto de los niveles previos al cambio de gobierno.
La industria manufacturera también mostró un fuerte retroceso. En términos absolutos, el sector perdió más de 60.000 empleos formales, en un contexto marcado por la caída de la actividad productiva durante gran parte de 2024 y 2025.
Otros sectores como transporte, servicios comunitarios y actividades inmobiliarias también registraron bajas. En contraste, algunas ramas como el agro, la pesca y el comercio mostraron comportamientos más estables o leves mejoras, aunque insuficientes para compensar las pérdidas acumuladas.

Crecen los monotributistas mientras cae el empleo asalariado
Uno de los fenómenos que acompañó la caída del empleo registrado fue el crecimiento de los trabajadores independientes. Los datos oficiales muestran un aumento de los monotributistas y una leve expansión del trabajo autónomo durante los últimos dos años.
Sin embargo, distintos análisis advierten que ese incremento no alcanza para compensar la pérdida de empleo asalariado. Además, remarcan que el crecimiento de modalidades independientes puede reflejar cambios en la calidad y estabilidad laboral de los puestos disponibles.
A esto se suma la fuerte reducción del monotributo social, que registró una caída significativa tras los procesos de reempadronamiento y los cambios implementados por el Gobierno nacional.

El empleo, uno de los principales desafíos económicos
La evolución del mercado laboral sigue siendo uno de los principales indicadores para medir el desempeño de la economía argentina. Aunque el Gobierno destaca la desaceleración de la inflación y el equilibrio fiscal, los datos muestran que el empleo formal aún no logra recuperar los niveles perdidos desde fines de 2023.
En este contexto, continúa el debate sobre la reforma laboral impulsada por la administración nacional. Mientras el oficialismo sostiene que busca incentivar la contratación, sindicatos y sectores de la oposición cuestionan su posible impacto sobre los derechos laborales.
Con más de 300.000 empleos formales perdidos desde el inicio de la gestión de Javier Milei, los próximos informes del SIPA serán clave para determinar si sectores como la construcción, la industria y el comercio logran revertir la tendencia negativa observada en los últimos meses.







