Los sectores que sostienen gran parte del empleo formal privado en Misiones atraviesan una situación cada vez más compleja. A pesar de las paritarias acordadas durante los primeros meses de 2026, los salarios de trabajadores vinculados al comercio, la construcción y la forestoindustria continúan perdiendo poder adquisitivo frente al avance de la inflación.
Según informes basados en datos de la Secretaría de Trabajo de la Nación, los aumentos salariales no lograron acompañar la evolución de los precios, generando una caída sostenida en la capacidad de compra de miles de familias que dependen de estas actividades económicas.
La situación genera preocupación porque se trata de tres rubros que tienen una fuerte incidencia en la economía provincial y que concentran una importante cantidad de puestos laborales tanto en Posadas como en distintas localidades del interior misionero.
La pérdida salarial golpea al consumo y al mercado laboral
En el caso del comercio, uno de los principales motores de empleo en la provincia, los trabajadores acumulan una pérdida de poder adquisitivo superior al 17% desde fines de 2023, según distintos relevamientos. Aunque hubo acuerdos paritarios y sumas compensatorias, los incrementos quedaron por debajo de la inflación registrada durante el período.
La consecuencia directa de este fenómeno es una menor capacidad de consumo, algo que termina impactando también sobre la actividad comercial. Comercios pequeños y medianos enfrentan una demanda más débil mientras los trabajadores ven reducida su capacidad para afrontar gastos cotidianos.
En distintos espacios de debate laboral y redes sociales, numerosos trabajadores expresan además dificultades para conseguir empleo formal y cuestionan el deterioro de los salarios frente al costo de vida.

Construcción y forestoindustria, entre los sectores más afectados
La construcción continúa atravesando un escenario crítico. Si bien algunos indicadores mostraron una recuperación puntual durante marzo, referentes del sector sostienen que el freno de la obra pública sigue impactando de manera directa sobre el empleo y la actividad económica.
Desde la UOCRA advirtieron que la paralización de proyectos financiados por el Estado provocó una fuerte reducción de puestos de trabajo y empujó a muchos trabajadores hacia la informalidad. Aunque existen desarrollos privados que mantienen cierto movimiento, no alcanzan para compensar la caída registrada durante los últimos años.
Por su parte, la forestoindustria, considerada uno de los pilares productivos de Misiones, enfrenta una combinación de factores adversos: caída de la demanda interna, aumento de costos operativos, dificultades financieras y pérdida de competitividad. El sector acumula una importante reducción de empleo en la última década y todavía no logra consolidar una recuperación sostenida.

Un panorama que preocupa en toda la provincia
Los informes coinciden en que la mayoría de los convenios colectivos firmados durante el último año terminaron por debajo de la inflación. Apenas algunos sectores específicos lograron cerrar el período con mejoras reales en los salarios, mientras la mayoría continúa perdiendo capacidad de compra.
En una provincia donde comercio, construcción y forestoindustria representan una parte fundamental de la actividad económica, la evolución de los salarios se convierte en un factor clave para sostener el consumo, el empleo y la dinámica productiva regional.
Especialistas advierten que, sin una recuperación más consistente del poder adquisitivo y sin señales de reactivación económica en sectores estratégicos, las dificultades podrían profundizarse durante los próximos meses, afectando tanto a trabajadores como a empresas vinculadas a estas actividades.
Fuente: Primera Edición
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