Manuel Adorni llegó al gobierno de Javier Milei como vocero presidencial en diciembre de 2023 sin mayores bienes declarados. Hoy, casi tres años después, enfrenta una investigación penal por enriquecimiento ilícito, reconoció haber ocultado medio millón de dólares al fisco y sus explicaciones generan más preguntas que respuestas.
Una fortuna que nació del caos
La historia que Adorni construyó para explicar su salto patrimonial tiene tres pilares: una herencia paterna, operaciones con criptomonedas y años de ahorro en negro junto a su esposa. El problema es que cada uno presenta grietas visibles.
Sobre la herencia, el propio Adorni escribió en 2018 que cuando murió su padre en 2002 no encontró dinero sino una hipoteca impaga desde 1996 que le costó años regularizar. Sin embargo, en su reciente declaración pública dijo que en ese departamento encontró efectivo que fue el punto de partida de su fortuna. Las dos versiones son incompatibles.
Sobre las criptomonedas, afirmó haber realizado «un millón de operaciones» pero reconoció que tardó mucho tiempo en encontrar la documentación porque no sabía en cuántas computadoras la tenía guardada. Para quienes operan habitualmente con activos digitales, eso suena inverosímil: quien pierde o no recuerda su seed phrase —la clave maestra de una billetera virtual— pierde el acceso al dinero para siempre.
Esa inconsistencia no pasó inadvertida. El análisis que circula entre especialistas apunta a una hipótesis inquietante: que Adorni pudo haber adquirido recientemente la clave privada de una billetera ajena, previamente cargada con fondos, para presentarla como propia ante la Justicia.
El mecanismo sería similar al de un resonado caso español, el de Carlos Fabra, quien para justificar su fortuna se encargó de identificar a ganadores de la lotería para comprarles su boleto. Así, cuando el fisco le pidió explicación de cómo había podido acumular más de dos millones de euros con un sueldo de funcionario, el político mostró que había ganado la lotería 7 veces entre el 2000 y el 2011.
🚨 ARCHIVO ADORNI 2021:
«En 2015/2016 veía a mis alumnos comprar BITCOIN en clase y NO ENTENDÍA NADA de lo que hacían»
Según declaró Adorni ayer, para 2013 ya había comprado 200.000 dólares en BITCOIN
FIN. pic.twitter.com/Z4n6Z6mBcI
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) June 11, 2026
El régimen que volvería ciego al fisco
En paralelo a la investigación judicial, Adorni y su esposa se inscribieron en el régimen simplificado de impuesto a las ganancias —la llamada «ley de inocencia fiscal«— que el propio gobierno impulsó. Asegura que pagará todos los impuestos correspondientes y que el régimen no tiene nada que ver con el escándalo.
La abogada María Eugenia Talerico, exvicepresidenta de la Unidad de Información Financiera, señaló que el régimen funciona como un «tapón fiscal» que podría neutralizar deudas tributarias previas.
Pero hay voces que van más lejos: la supuesta simplificación recorta la capacidad de ARCA para detectar grandes evasiones y comportamientos ilícitos. En ese esquema, el organismo termina confeccionando la declaración jurada del contribuyente, diluyendo la trazabilidad de los fondos.
Bajo ese manto, no solo Adorni sino una cantidad difícil de estimar de funcionarios y exfuncionarios con dinero de origen dudoso podrían regularizar su situación sin que nadie haga demasiadas preguntas.
Confesión que abre otra puerta penal
Al admitir que «ahorró en negro como todos los argentinos» y omitió esos fondos en sus declaraciones juradas de 2023 y 2024, Adorni creyó estar cerrando la causa por enriquecimiento ilícito. Pero abrió otra: la omisión maliciosa prevista en el artículo 268 del Código Penal castiga a quien, estando obligado por su cargo, falsea u omite datos en su declaración patrimonial de manera intencional. La pena incluye inhabilitación perpetua para el ejercicio de cargos públicos.
El problema es que Adorni dijo en el Congreso y en dos conferencias de prensa que todo su patrimonio estaba debidamente declarado. Esa afirmación pública, desmentida ahora por sus propias rectificaciones, es un dato que el fiscal Gerardo Pollicita difícilmente ignorará.
Esto se suma al contacto con el contratista Matías Tabar —quien cobró más de 240.000 dólares en efectivo por refacciones— justo antes de que este declarara ante la Justicia; el vínculo de la esposa del funcionario con una consultora que habría tenido negocios con el Estado; y los créditos hipotecarios que Adorni tomó mientras, según su versión actual, disponía de cuantiosos ahorros que le hubieran permitido evitarlos.
Queremos anunciarles nuestras próximas incorporaciónes…Nos habíamos olvidado que teníamos un Pen Drive con criptomonedas 😂 pic.twitter.com/Eecf8JVPcx
— Sacachispas (@SacachispasOK) June 11, 2026
El timing y lo que queda pendiente
La elección del momento para dar explicaciones —a horas del partido inaugural del Mundial— fue leída como un intento de reducir el impacto mediático. Si fue una estrategia, no funcionó del todo. El presidente Milei respaldó públicamente a su funcionario, al igual que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Para la exfuncionaria Talerico, esa cobertura política daña la imagen de un gobierno que prometió la transparencia como bandera.
Adorni dijo sentirse herido por quienes lo trataron de «chorro» después de toda una vida de trabajo. Millones de argentinos que hoy destinan casi la mitad de su sueldo a pagar deudas quizás entiendan mejor que nadie lo que significa el esfuerzo real. La Justicia tendrá que determinar si la queja del funcionario tiene sustento o si es, también, parte del relato.
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