El INDEC informó que la inflación de abril fue del 2,6%, mostrando una desaceleración respecto al mes anterior. Sin embargo, en la vida cotidiana los precios continúan subiendo, mientras el consumo sigue en caída y los salarios no logran recuperar terreno frente al costo de vida. La baja del índice todavía no se traduce en alivio económico para las familias.
Con este resultado, el IPC acumuló un 12,3% en el primer cuatrimestre y una variación interanual cercana al 32,4%. Aunque el Gobierno intenta mostrar estos números como una señal positiva, la realidad económica continúa marcada por la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro del bolsillo. La inflación desacelera, pero los ingresos siguen perdiendo valor.
Una desaceleración que no alcanza para aliviar la crisis
Desde el Gobierno nacional sostienen que existe una estabilización económica, pero distintos sectores advierten que la inflación continúa golpeando fuerte sobre los gastos básicos. Jubilados, trabajadores informales y empleados con salarios rezagados son algunos de los sectores más afectados. El alivio estadístico no se siente en la calle.
Durante abril, los aumentos en alimentos, combustibles, transporte y tarifas siguieron presionando sobre el presupuesto familiar. Las consultoras privadas incluso remarcaron que la desaceleración estuvo vinculada a factores puntuales y no a una mejora estructural de la economía. El costo de vida sigue avanzando mes a mes.
En supermercados y comercios barriales creció la compra de segundas marcas, el fraccionamiento de productos y la reducción del consumo de alimentos esenciales. La caída de ventas ya preocupa a comerciantes y pequeñas empresas en distintos puntos del país. Cada vez más familias ajustan sus compras para poder llegar a fin de mes.

Alimentos y tarifas siguen empujando el gasto familiar
Pese a la baja del índice general, muchos rubros esenciales mantienen aumentos sostenidos. Los alimentos continúan absorbiendo gran parte de los ingresos familiares, mientras las tarifas de servicios públicos y el transporte siguen incrementando los gastos mensuales.
El ajuste continúa impactando sobre los sectores medios y populares del país cuyo poder adquisitivo empeora mes a mes. Economistas advierten que la desaceleración del IPC no significa que los precios bajen, sino que simplemente aumentaron menos que en meses anteriores.
Mientras tanto, el costo de vida sigue creciendo y acumulando presión sobre hogares golpeados por meses de recesión. La inflación baja en los números, pero no en la realidad cotidiana.

Menor inflación, pero con recesión y caída del consumo
El presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo aseguran que la inflación continuará desacelerándose en los próximos meses. Sin embargo, economistas advierten que este proceso ocurre en medio de una fuerte contracción del consumo y la actividad económica. La desaceleración convive con recesión y pérdida de empleo.
La caída del poder adquisitivo, el freno de ventas y la incertidumbre económica generan preocupación en distintos sectores productivos. Para gran parte de la sociedad, la situación sigue siendo crítica: aunque el índice mensual baje, llegar a fin de mes continúa siendo cada vez más difícil.
Fuente: INDEC
ADEMÁS EN NEA HOY:
Colapso productivo: más de 13.500 empresas cerraron en un año y la caída no se detiene hace 23 meses
Coparticipación en caída: las provincias entran en zona crítica por la baja de fondos nacionales










