La Argentina volvió a registrar un deterioro en materia de libertad de prensa y descendió 11 posiciones en el ranking global elaborado por la Reporteros Sin Fronteras. El país pasó del puesto 87 al 98 en la clasificación 2026, profundizando una tendencia negativa que ya lleva varios años.
Un retroceso que se profundiza
El informe ubica a la Argentina en el puesto 98 entre 180 países, lo que marca un empeoramiento sostenido del escenario para el ejercicio del periodismo. Según el relevamiento, el país acumula una caída de más de 60 posiciones desde 2022, consolidando un retroceso estructural en indicadores clave vinculados a la libertad de expresión.
Desde la organización advierten que este descenso responde principalmente a un aumento de la hostilidad institucional hacia la prensa, así como a episodios de violencia contra periodistas, especialmente durante coberturas de protestas sociales.

Clima político y tensiones con el periodismo
El informe se publica en un contexto de creciente conflicto entre el gobierno de Javier Milei y distintos sectores del periodismo. En ese marco, se registraron denuncias por restricciones al acceso a la información, discursos estigmatizantes y decisiones que limitaron la labor de los trabajadores de prensa en ámbitos oficiales.
Además, el reporte señala que las agresiones verbales, amenazas y campañas de descrédito hacia medios críticos se volvieron frecuentes, lo que contribuye a un clima adverso para el ejercicio periodístico.
Un problema global, pero con impacto local
El deterioro de la libertad de prensa no es exclusivo de Argentina. A nivel mundial, el índice 2026 muestra el peor escenario en 25 años, con más de la mitad de los países en situación “difícil” o “muy grave” y apenas el 1% de la población viviendo en condiciones consideradas “buenas” para el periodismo.
Sin embargo, en América Latina el informe advierte una tendencia preocupante, con países atravesados por una combinación de presiones políticas, violencia y precarización laboral en el sector de medios.

Un indicador en alerta
La caída de la Argentina en el ranking de Reporteros Sin Fronteras funciona como una señal de alerta sobre el estado de la calidad democrática y el respeto por el derecho a la información. El informe advierte que, sin garantías efectivas para el ejercicio del periodismo, se debilitan los mecanismos de control y la transparencia en la vida pública.
En este contexto, el desafío no solo pasa por revertir la tendencia en los indicadores internacionales, sino por reconstruir condiciones que permitan un ejercicio libre, seguro y plural del periodismo en el país.









