El presidente Javier Milei volvió a quedar en el centro de la polémica tras insultar a periodistas acreditados en el Congreso, a quienes calificó de “corruptos” y “chorros”. El episodio ocurrió cuando los cronistas le preguntaron por la situación de Manuel Adorni, en la previa de su informe de gestión ante el Poder Legislativo.
Lejos de responder sobre las denuncias que pesan sobre su funcionario, el mandatario optó por descalificar a la prensa. El hecho se dio en una jornada ya cargada de tensión política, lo que terminó profundizando el clima de confrontación.
Un antecedente reciente en la Casa Rosada
El cruce en el Congreso no es un hecho aislado. Semanas atrás, el Gobierno ya había tomado la decisión de restringir la presencia de periodistas en la Casa Rosada, lo que generó cuestionamientos de distintos sectores.
La medida fue interpretada como un intento de limitar el acceso a la información y marcó un antecedente en la relación entre la gestión de Milei y la prensa. En ese contexto, el nuevo episodio refuerza la idea de un vínculo cada vez más tenso y confrontativo.

Un informe marcado por cuestionamientos
La presentación de Adorni ante el Congreso estuvo atravesada por dudas sobre su situación patrimonial y el manejo de fondos públicos. Legisladores de la oposición insistieron en pedidos de explicaciones y pusieron en foco posibles irregularidades.
Durante su exposición, el jefe de Gabinete defendió la gestión y negó inconsistencias. Sin embargo, las respuestas no lograron disipar completamente los cuestionamientos y el debate se mantuvo en un tono áspero.
Respaldo presidencial y estrategia política
La presencia de Milei en el Congreso fue interpretada como un respaldo directo a uno de sus funcionarios más cercanos. El Presidente eligió mostrarse activo en la defensa, aunque su reacción frente a la prensa volvió a generar controversia.
En sectores políticos se interpreta que el oficialismo busca desacreditar las críticas y reforzar un discurso confrontativo. Esta estrategia, si bien consolida su núcleo de apoyo, también incrementa la tensión institucional.

Crece la tensión con la prensa y la oposición
El episodio reavivó el debate sobre la relación del Gobierno con los medios. Desde distintos espacios advierten por un deterioro del vínculo y por el uso de descalificaciones como respuesta a preguntas periodísticas.
En paralelo, la oposición analiza avanzar con medidas de control más estrictas. El escenario deja a la gestión en un momento sensible, donde las denuncias y los cruces políticos condicionan la agenda.
Un contexto que presiona al Gobierno
La jornada en el Congreso reflejó un clima de alta polarización. Las denuncias, sumadas a la reacción del Presidente, terminaron opacando el contenido del informe de gestión.
En este contexto, la figura de Adorni queda bajo mayor exposición pública. El respaldo sin matices de Milei refuerza el costo político del caso y eleva la presión sobre el Gobierno.
Fuente: Página 12
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