En el marco de la Semana Santa, la localidad correntina de Itatí fue escenario de una manifestación cargada de significado social: en plena realización del tradicional Vía Crucis, un grupo de personas visibilizó el reclamo por la emergencia en discapacidad, en medio de la preocupación por posibles recortes a nivel nacional.
La intervención, lejos de pasar desapercibida, se dio en un momento profundamente simbólico, donde la fe y la realidad social se entrelazaron frente a cientos de peregrinos.
Un mensaje en medio de la fe
Mientras avanzaba el recorrido religioso, la manifestación tomó forma con claridad. Lejos de tratarse de una intervención silenciosa, los participantes desplegaron carteles con un mensaje directo, urgente y difícil de ignorar:
“DISCAPACIDAD EN EMERGENCIA: LEY 24.901, CUMPLIRLA ES SOSTENER LA DIGNIDAD”.
La consigna, expuesta ante una multitud, puso en el centro del debate el cumplimiento de la normativa que garantiza la cobertura integral de prestaciones para personas con discapacidad.
En ese marco, jóvenes correntinos visibilizaron la situación crítica que atraviesan instituciones y familias, advirtiendo que el incumplimiento de la ley no solo compromete la continuidad de tratamientos y servicios esenciales, sino que también impacta de lleno en la calidad de vida de personas en situación de alta vulnerabilidad.
Uno de los focos señalados fue la realidad del Cottolengo de Corrientes, donde residen personas que dependen directamente de estas prestaciones para su atención diaria. Según expresaron, la falta de recursos y la incertidumbre en los pagos ponen en riesgo la sostenibilidad de estos espacios, clave en el entramado social.

Emergencia en discapacidad: preocupación creciente
El eje del reclamo gira en torno a la necesidad de declarar la emergencia en discapacidad, una demanda que viene creciendo en distintos puntos del país.
Organizaciones, familias y trabajadores del sector advierten sobre el deterioro en las condiciones de atención, retrasos en pagos, falta de actualización de aranceles y riesgo en la continuidad de servicios fundamentales.
En ese contexto, la posibilidad de nuevos recortes profundiza la incertidumbre y la preocupación de quienes dependen de estos acompañamientos en su vida cotidiana.
Una manifestación que interpela
Lo que marcó la escena en Itatí fue la combinación entre visibilidad y respeto. El reclamo no interrumpió el desarrollo del Vía Crucis, pero sí logró instalar un mensaje potente en uno de los eventos más convocantes de la región.
La elección del momento no fue casual: en una celebración atravesada por valores como la solidaridad y el compromiso, los manifestantes buscaron interpelar tanto a las autoridades como a la sociedad.
Fe, comunidad y derechos
Cada año, miles de fieles llegan a Itatí para vivir la Semana Santa como un espacio de encuentro y reflexión. Esta vez, esa experiencia estuvo atravesada por una problemática que excede lo religioso.
El reclamo por la discapacidad dejó una imagen contundente: la de una comunidad que, incluso en un contexto de fe, no deja de exigir el cumplimiento de derechos fundamentales.
Fuente: Corrientes hoy
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