En una Argentina donde el dólar ya funciona como refugio, referencia y símbolo de estabilidad, el economista Rubén Serruya advierte que el país atraviesa una “dolarización cultural” más profunda que cualquier medida económica. Mientras millones compran dólares y el Banco Central pierde reservas, el debate sobre dolarizar formalmente la economía expone tensiones entre la necesidad de estabilidad y la pérdida de soberanía monetaria.