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Un nuevo desplome en las ventas de los supermercados expone la cruda realidad del bolsillo argentino

Mientras el discurso oficial insiste en una supuesta reactivación económica, las góndolas vacías y las billeteras exhaustas muestran la verdadera cara de la crisis. En junio de 2026, las ventas en supermercados encadenaron su sexta caída interanual consecutiva [1], arrastradas por salarios reales que siguen perdiendo la carrera contra los precios y se hunden por debajo de los niveles de 2023.

Las ventas en los Supermercados se desploman y esta tendencia continuó en junio. La realidad que exponen los datos oficiales de la Encuesta de Supermercados del INDEC, procesados por una consultora privada, es contundente y preocupante: las ventas a nivel nacional registraron una caída real del 3,1% interanual. Lejos de tratarse de un bache temporal, esta representa la sexta baja consecutiva en la comparación interanual. A esto se suma que la evolución mensual arrojó un retroceso del -1,0% respecto a mayo, evidenciando que el consumo sigue barranca abajo.

Con este resultado, el acumulado del primer semestre de 2026 cierra con una baja del 2,8% contra igual período del año anterior. La gravedad del proceso recesivo queda expuesta al ampliar la perspectiva: desde enero de 2024 hasta junio de 2026 hubo 20 meses con registros de caídas interanuales, confirmando un escenario persistente de consumo deprimido.

Durante los primeros seis meses del 2026 se produjeron caídas interanuales en las ventas de supermercados.

El ajuste se siente en el plato de comida

El desglose por rubros revela cómo las familias se ven obligadas a recortar incluso en productos de primera necesidad. De los 11 rubros analizados, ocho sufrieron caídas interanuales reales, los cuales representan en conjunto el 76% de la facturación de junio.

Entre los retrocesos más alarmantes por su impacto social se encuentran:

Almacén: -3,7%.

Panadería: -5,2%.

Lácteos: -5,3%.

Bebidas: -5,4%.

Por su parte, el desplome más violento se registró en Indumentaria (-27,4%). En contraste, los únicos sectores que mostraron variaciones positivas fueron Carnes (+8,9%), Electrónicos (+5,8%) y Verdulería (+2,3%). Sin embargo, estos tres rubros aportaron apenas el 24% de la facturación mensual, resultando totalmente incapaces de amortiguar el derrumbe general.

En casi todo el país las ventas cayeron en el primer semestre.

Un mapa nacional teñido de recesión

El impacto de la crisis golpea a casi toda la geografía del país. En junio, apenas 6 de los 24 distritos subnacionales mostraron variaciones positivas interanuales en sus ventas (Neuquén, La Pampa, Río Negro, Jujuy, Formosa y Santiago del Estero). En las restantes 18 jurisdicciones imperó el signo negativo. Las caídas más drásticas del mes se concentraron en el norte, lideradas por Chaco (-8,2%), Catamarca (-8,5%) y Corrientes (-9,8%). En este sentido, debe destacarse que Formosa fue la única del NEA que evidenció una suba interanual con 2,1%.

En el acumulado semestral 20 distritos tuvieron bajas: provincias como Misiones (-10,4%) y Corrientes (-13,3%) cerraron el semestre con caídas de doble dígito, siendo los dos que exhibieron las bajas más profundas del país, evidenciando con ambas estadísticas que la recesión golpea muy fuerte en el NEA.

Formosa fue la única provincia del NEA que tuvo un aumento interanual en las ventas.

Para tomar dimensión real de la profundidad del pozo, el informe compara el volumen de facturación del primer semestre de 2026 contra el promedio histórico de los primeros semestres desde 2017 a 2025. Los resultados son demoledores: las ventas totales país de 2026 se encuentran un 9,2% por debajo de su media histórica. En este análisis, 16 distritos exhiben bajas de doble dígito, con seis de ellos cayendo más del -20%.

Detrás de las góndolas vacías se encuentra la sistemática demolición del poder de compra de la población. Según datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), procesados en el Panorama Mensual del Trabajo Registrado, los salarios se ubicaron 3,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023. 

Las cifras oficiales desmoronan cualquier relato optimista sobre una recuperación económica. El consumo en supermercados, termómetro indispensable de la economía cotidiana, ratifica que las familias argentinas consumen menos pan, menos leche y menos almacén porque sus ingresos reales valen desde que asumió Javier Milei. Sin una recomposición real de los salarios frente a la inflación, la pretendida estabilidad macroeconómica se sostiene únicamente sobre la parálisis del mercado interno y el ahogo de las provincias.

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