El precio de las carnes y derivados acumuló un aumento del 25,2% en el NEA entre diciembre de 2025 y julio de 2026, según los últimos datos publicados por el INDEC. Se trata de la mayor variación registrada para este rubro entre las regiones del país.
El incremento se ubicó por encima de la inflación general de la región, que durante el mismo período alcanzó el 22,3%. También superó la evolución de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que acumuló una suba del 23,2%.
El NEA, por encima de todas las regiones
El comportamiento de los precios de la carne fue particularmente elevado en el Nordeste. Después del 25,2% registrado en el NEA, el mayor incremento correspondió al NOA, con 22,3%, seguido por la región Pampeana, con 21,5%.
En tanto, el rubro acumuló aumentos de 19,8% en el Gran Buenos Aires, 17,8% en la Patagonia y 16,4% en Cuyo.
La diferencia resulta significativa: entre el NEA y Cuyo hay casi nueve puntos porcentuales de distancia en el aumento acumulado de carnes y derivados.

El dato adquiere mayor relevancia al compararlo con el nivel general del IPC. En el Nordeste, la inflación acumulada hasta julio fue del 22,3%, tres puntos porcentuales por debajo de la suba registrada por las carnes y derivados.
La situación también se refleja en el conjunto de los alimentos. Mientras Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 23,2%, las carnes avanzaron otros dos puntos por encima.
Esto significa que, aun cuando el índice general muestre una desaceleración respecto de los niveles de inflación de años anteriores, no todos los precios evolucionan al mismo ritmo. Para los hogares, la diferencia puede sentirse especialmente en aquellos productos que forman parte habitual de la compra semanal.

Un golpe al consumo cotidiano
El aumento de la carne puede llevar a muchas familias a reducir las cantidades compradas, elegir cortes más económicos o reemplazar parte del consumo por pollo, cerdo u otras alternativas.
En una región donde el rubro ganadero tiene un peso económico importante, el dato también expone una paradoja: la cercanía con la producción no garantiza que los consumidores del NEA accedan a la carne a precios más bajos.
El fenómeno ocurre mientras el Gobierno de Javier Milei sostiene como uno de sus principales objetivos la estabilización de la economía y la recuperación del poder adquisitivo. Sin embargo, los datos regionales muestran que la mejora de algunos indicadores macroeconómicos todavía convive con aumentos importantes en productos esenciales para las familias.
Así, aunque la inflación general acumule una variación menor que la de años anteriores, el comportamiento de la carne muestra que la sensación de alivio en los índices todavía no se traslada de manera uniforme al changuito de los hogares del Nordeste.
Fuente: INDEC, Diario Época
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