La iniciativa impulsada por sectores cercanos al Gobierno nacional no logró reunir los apoyos necesarios en la Cámara alta y volvió a exponer las dificultades de La Libertad Avanza para construir mayorías parlamentarias. La caída del proyecto también reavivó el debate sobre el manejo de las tierras y las autonomías provinciales.
El Gobierno de Javier Milei sufrió este jueves un nuevo traspié legislativo en el Senado, donde el proyecto de «inviolabilidad de la propiedad privada» no consiguió avanzar debido a la falta de consensos y a la resistencia de distintos bloques opositores.
La sesión estuvo marcada por un clima de incertidumbre política y negociaciones de último momento. El oficialismo llegó con números ajustados y dependía de acuerdos con sectores dialoguistas para sostener la iniciativa, pero finalmente no logró reunir el respaldo suficiente.
La caída del proyecto representa otro revés para la estrategia parlamentaria de La Libertad Avanza, que en los últimos meses ha encontrado dificultades para imponer su agenda en el Congreso y garantizar el acompañamiento de gobernadores y bloques provinciales.

Un nuevo límite para el oficialismo en el Congreso
El debate volvió a dejar en evidencia la fragilidad parlamentaria del Gobierno nacional. Con una representación reducida en ambas cámaras, el oficialismo depende de acuerdos permanentes para impulsar cada iniciativa legislativa.
Durante la discusión, distintos sectores plantearon cuestionamientos sobre los alcances del proyecto y su posible impacto sobre normativas provinciales vinculadas a la administración de tierras y recursos estratégicos.
En ese contexto, legisladores y organizaciones sociales de diferentes provincias expresaron reparos sobre la iniciativa y reclamaron un mayor debate legislativo antes de avanzar con cambios que podrían tener consecuencias sobre las regulaciones locales.

El debate sobre las tierras volvió al centro de la escena
La discusión en el Senado también reavivó un tema sensible para varias provincias del NEA: la protección de las tierras productivas y los recursos naturales.
En Misiones, organizaciones sociales y referentes políticos habían manifestado en los últimos días su preocupación por posibles modificaciones que pudieran afectar el control provincial sobre los territorios. Bajo la consigna «La tierra misionera no está en venta y no se vota a ciegas», distintos sectores habían pedido prudencia a los legisladores.
El tema adquiere especial relevancia en una región donde la tierra constituye un recurso estratégico para actividades como la producción yerbatera, forestal y ganadera, además de representar un elemento central en los debates sobre soberanía y desarrollo regional.

Un nuevo desafío político para Javier Milei
La imposibilidad de avanzar con el proyecto se suma a otras dificultades que el Gobierno enfrentó en el Congreso durante el último año, en un contexto de creciente tensión entre la Casa Rosada y la oposición.
Si bien desde el oficialismo sostienen que continuarán impulsando reformas orientadas a fortalecer la seguridad jurídica y la protección de la propiedad privada, la votación volvió a demostrar que la construcción de consensos sigue siendo uno de los principales desafíos para la gestión libertaria.
El resultado de la sesión también refleja el creciente protagonismo de los bloques provinciales y dialoguistas, que se han convertido en actores clave para definir el destino de las principales iniciativas legislativas del Gobierno.
De cara a los próximos meses, el oficialismo deberá redoblar las negociaciones políticas si pretende avanzar con proyectos de alto impacto, en un Congreso donde cada voto puede resultar determinante y donde las provincias buscan mantener capacidad de incidencia en las decisiones nacionales.
Fuente: Página 12, La Nación
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