Un informe elaborado por una consultora privada en base a datos oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación reveló que la venta de combustibles volvió a desplomarse en la Argentina y expuso otro síntoma de la recesión que atraviesa el consumo interno. En abril de 2026, las ventas al público cayeron un 2,4% interanual en todo el país y también registraron una fuerte baja del 5,1% respecto de marzo.
El derrumbe fue particularmente fuerte en el gasoil, combustible estrechamente vinculado a la producción, el transporte y la actividad económica. Las ventas de gasoil retrocedieron 4,1% interanual y el segmento común se hundió un 10%, reflejando la pérdida de movimiento en sectores productivos y logísticos. La crisis del consumo se sintió en casi todo el territorio nacional: 19 de las 24 jurisdicciones registraron caídas interanuales en abril. Entre las provincias más golpeadas aparecen Corrientes (-10%), Formosa (-9,8%) y Santa Cruz (-8,9%), en un escenario cada vez más complejo.
El informe muestra además que la retracción no es un hecho aislado sino una tendencia sostenida. En el acumulado del primer cuatrimestre de 2026, las ventas de combustibles cayeron 1,2% a nivel nacional respecto al mismo período del año pasado. Nuevamente, el mayor impacto estuvo en el gasoil, que bajó 2,4%, mientras que las naftas retrocedieron 0,4%.

Las cifras reflejan el deterioro del mercado interno en medio del ajuste económico impulsado por el Gobierno nacional. La caída del expendio de combustibles suele ser considerada uno de los indicadores más sensibles para medir el nivel de actividad, ya que afecta directamente al transporte, el comercio, el agro y la circulación cotidiana.
Uno de los datos más alarmantes del informe es el desplome del gasoil común en varias provincias durante el mes de abril. Formosa registró una caída del 20,2%, Córdoba del 20,1%, Corrientes del 19,5% y Santiago del Estero del 18%. Estos números reflejan una fuerte contracción en el consumo asociado a actividades productivas y al movimiento de mercancías.

En paralelo, el estudio también evidencia una creciente segmentación del mercado. Mientras los combustibles premium lograron sostenerse e incluso crecer en algunos casos, los segmentos más utilizados por trabajadores, transportistas y sectores medios fueron los más afectados. La nafta súper cayó 1,6% a nivel nacional y el gasoil común se desplomó 10%.
Las grandes petroleras privadas tampoco escaparon a la tendencia negativa. Shell registró una caída interanual de ventas del 8,6%, Axion retrocedió 3,9% y el conjunto de otras empresas perdió 8%. Aunque YPF mostró una leve mejora del 1,8%, el comportamiento general del mercado continuó en terreno negativo.

En el noreste argentino la situación aparece todavía más crítica. Corrientes acumuló una caída del 11,6% en el primer cuatrimestre y Misiones del 7,5%, ubicándose entre las peores performances del país. Formosa también quedó entre las jurisdicciones más afectadas con un retroceso acumulado del 4,2%.
El escenario deja en evidencia que el ajuste económico no solo golpea el bolsillo de los consumidores, sino también el nivel de actividad general. La caída sostenida en la venta de combustibles se suma a otros indicadores de retracción económica y expone el enfriamiento del consumo en gran parte de la Argentina.
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