Mientras avanzan tareas de mantenimiento “visual” en el puente internacional que conecta Paso de los Libres con la ciudad brasileña de Uruguayana, usuarios y transportistas denuncian el grave deterioro estructural de la calzada y cuestionan las prioridades de la empresa concesionaria.
Choferes particulares, camioneros y pasajeros frecuentes aseguran que las obras actuales se concentran en la pintura de barandas y arreglos estéticos, mientras persisten baches profundos, deformaciones y desniveles que ponen en riesgo la circulación diaria sobre uno de los pasos fronterizos más importantes del Mercosur.
Un puente clave para el comercio regional
El puente internacional que une Argentina y Brasil es uno de los corredores logísticos más transitados del NEA. Por allí circulan miles de camiones de carga, colectivos de larga distancia y vehículos particulares que conectan el litoral argentino con el sur brasileño.
Sin embargo, el estado de la infraestructura genera preocupación desde hace meses. Usuarios sostienen que los daños sobre la carpeta asfáltica empeoraron y que las reparaciones de fondo siguen sin aparecer. “Hay sectores donde los vehículos deben esquivar pozos en plena subida del puente”, señalaron automovilistas en redes sociales.
El malestar también crece por la importancia estratégica del corredor. Además del tránsito turístico, el puente cumple una función central para el intercambio comercial entre ambos países y forma parte de una red logística fundamental para las exportaciones regionales.
Críticas a las prioridades de la concesionaria
La polémica se intensificó luego de que la empresa encargada de administrar el viaducto difundiera un informe sobre las tareas de mantenimiento realizadas en el lugar. Según explicó la concesionaria, las intervenciones buscan “mejorar las condiciones de circulación y reforzar la seguridad vial”.
Pero la reacción de los usuarios fue inmediata. Las redes sociales se llenaron de cuestionamientos por considerar que las obras actuales representan apenas un “maquillaje” frente a problemas estructurales mucho más profundos.
Entre los principales reclamos aparece la falta de un plan integral de reparación, capaz de resolver el desgaste de las losas y el deterioro de la traza vial. Transportistas y vecinos advierten que el abandono del puente no solo afecta la seguridad, sino también la competitividad del corredor internacional.
Un reclamo que vuelve a poner el foco en la infraestructura
La situación del puente Paso de los Libres–Uruguaiana reabre el debate sobre el estado de la infraestructura vial en la región y la falta de inversiones sostenidas en corredores estratégicos. El deterioro del paso internacional ya había motivado pedidos de informes y reclamos políticos durante los últimos meses.
Mientras tanto, quienes cruzan diariamente la frontera insisten en que las mejoras cosméticas no alcanzan. El reclamo apunta a obras profundas que garanticen seguridad, transitabilidad y mantenimiento real en uno de los puntos neurálgicos del comercio regional.









