Con bombos y platillos Javier Milei se reunió con Peter Thiel, un megamultimillonario presidente de la empresa de vigilancia tecnológica Palantir, que desembarcará en el país. Los antecedentes de la empresa generan pocas ganas de celebrar: posee una infraestructura especializada en persecución de personas y hasta vínculos con un escándalo internacional sobre uso indebido de datos. Una posible alianza deja muchas dudas mientras se anuncia lanzamiento del «Gemelo Digital Social» que usará información de la ciudadanía. ¿Sería seguro entregar todos nuestros datos a un multimillonario que cree que la libertad y la democracia son incompatibles?
El debate está llegando muy tarde: durante el fin de semana la herramienta «Gemelo Digital Social« fue presentada por el Ministerio de Capital Humano como un sistema de Inteligencia Artificial capaz de cruzar bases de datos masivas para “simular escenarios, anticipar impactos y optimizar decisiones en tiempo real”.
La presencia de Thiel y Palantir en Argentina fue analizada ante NEA HOY por Rafael Bonifaz, Ingeniero en Sistemas y Magíster en Seguridad Informática, quien pertenece a la organización Derechos Digitales que promueve los derechos humanos en el entorno digital.

En el marco de la entrevista, se comentó el caso de Formosa que se destaca por haber incorporado a los derechos digitales dentro de su Constitución para fortalecer las políticas públicas en este sentido. “Me parece súper bien que una provincia tenga en su Constitución la defensa de los derechos digitales, ojalá más provincias lo hagan, ojalá el país lo haga”, destacó Bonifaz durante la charla, ya que considera que ante la presencia de una empresa como Palantir, la educación digital es fundamental.
Manipulación de votantes y un sistema de persecución
En el 2018 ocurrió el escándalo de la consultora Cambridge Analytica, el cual se trató de una grave violación de privacidad donde una consultora británica obtuvo ilícitamente datos de hasta 87 millones de usuarios de Facebook, principalmente para manipular votantes en la campaña de Donald Trump del 2016: vía Facebook se le mostraba a la ciudadanía mensajes para infundir miedo. Alfredas Chmieliauskas, empleado de Palantir, asesoró Cambridge Analytica.
«Peter Thiel, al sostener que la democracia es incompatible con la libertad individual y que la tecnología les permitiría ser más libres, según entiendo se refiere a los multimillonarios y que con ella podrán cambiar la forma en la que se comporta la sociedad sin tener que participar en la discusión política ni convencer a nadie«, sostuvo Bonifaz.
Bonifaz explicó que la empresa fundada por Peter Thiel arrastra antecedentes vinculados a persecución, vigilancia y hasta uso militar. La especialidad de la compañía es el entrecruzamiento masivo de bases de datos estatales. Entre sus antecedentes más polémicos aparece su colaboración con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE).

«Palantir lo que hizo fue crear un ‘Google Maps’ para identificar la ubicación de las personas que podrían ser susceptibles a deportación. Pero también también puede tener fallas y deportar a gente que no se merecía ser deportada«, sostuvo Bonifaz.
Además, la corporación mantiene participación en escenarios bélicos internacionales. «Tiene sistemas que permiten tener una visión general sobre qué se está moviendo sobre la tierra. En la guerra con Irán se cree que dentro del ataque fue responsable de identificar muchos objetivos, y entre estos estuvo una escuela. No se sabe si fue por causa de la inteligencia artificial de Palantir y sus sistemas o fue un error de otra forma, pero nos da qué pensar», indicó.
La atención de Palantir y Thiel actualmente se concentran en Argentina. Uno de los principales cuestionamientos apunta a la capacidad de estas herramientas para procesar de forma masiva información ciudadana mediante inteligencia artificial y con escasos mecanismos de control, lo que hace plantearse si el escenario más probable es la creación de un sistema que persiga opositores. La idea no es descabellada teniendo en cuenta que sin ya este permanece detenido un jubilado por twittear contra Milei en Chaco.
Asimismo, especialistas advierten que el eventual acceso a bases de datos argentinas —que incluyen información vinculada al DNI, ANSES, ARCA, Migraciones, historiales clínicos y deudas— abre interrogantes sobre soberanía digital y jurisdicción extranjera.

Derechos digitales y el caso de Formosa
En medio de un escenario de hiperconectividad dominado por grandes corporaciones tecnológicas distintos sectores comenzaron a remarcar la importancia de fortalecer marcos regulatorios locales sobre derechos digitales. En ese contexto, se destaca el caso de Formosa, cuya Constitución incorpora la defensa de los derechos digitales.
Frente al avance de corporaciones tecnológicas y sistemas de vigilancia basados en inteligencia artificial, la educación digital y el fortalecimiento de derechos aparecen como ejes centrales del debate. «El Estado tiene la capacidad de educar y tiene recursos como para de cierta forma ayudar a a la sociedad a resistir. Por ejemplo, existen otras redes sociales que no son tan conocidas, pero su forma de ser construidas hacen que la sociedad interactúe de manera horizontal», lo cual desmonopoliza.
En una Argentina que acelera su transformación digital bajo herramientas de análisis predictivo, el blindaje jurídico de los derechos digitales debe instalarse no como una discusión del futuro, sino como un debate del presente.
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