El modelo económico impulsado por el Presidente Javier Milei, que provocó un contexto de fuerte recesión, continúa impactando sobre las finanzas provinciales. En este marco, durante marzo las transferencias automáticas enviadas a Formosa —que incluyen coparticipación, leyes complementarias y compensaciones— totalizaron $171.502 millones, lo que implicó una caída real interanual del 5,2%, según datos del INDEC y el IARAF.
Si se amplía la comparación con los envíos del 2023, el retroceso es aún más pronunciado: en términos reales, los envíos de marzo registraron una caída del 20%. Este es el resultado del objetivo económico de Milei para retirar al Estado nacional como actor clave en el proceso de dinamización de la economía.
En cuanto a la caída de transferencias a Formosa, esta es más profunda que el promedio nacional, que evidenció una baja del 4,3% para el conjunto de provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En 23 de los 24 distritos se registraron caídas, lo que confirma además el carácter generalizado del deterioro. En este escenario, Formosa se posiciona como la jurisdicción con mayor contracción real dentro de la región del NEA.

En términos acumulados, durante el primer trimestre de 2026 la provincia percibió $556.050 millones, lo que representa una disminución real del 7% en comparación con el mismo período de 2025.
La profundidad de la caída frente a los niveles de 2023
Para dimensionar el impacto del actual escenario económico, resulta clave comparar los datos con los de 2023. Si a los valores de ese año se los actualiza por la inflación acumulada hasta el 2026, se puede analizar mejor el deterioro de los ingresos: en marzo de 2023 la coparticipación equivalía a $214.485 millones; en marzo de 2024 descendió a $157.609 millones; en marzo de 2025 mostró una recuperación parcial hasta $201.830 millones; y en marzo de 2026 volvió a caer a $171.502 millones.

La tendencia también se consolida al analizar el trimestre completo: la variación real acumulada entre enero y marzo de 2026 frente al mismo período de 2023 muestra una caída del 12,8%. En términos absolutos, esto implica que Formosa en el primer trimestre perdió $81.772 millones en transferencias automáticas respecto a los niveles de 2023.
Este retroceso refleja el impacto del ajuste económico sobre la recaudación provincial. Si se integran los datos del primer trimestre de 2026 y todo el año 2025 en comparación con 2023, la pérdida total de recursos para la provincia asciende a $281.995 millones. Si bien Formosa mantiene equilibrio fiscal, esta merma de ingresos obliga a replantear las estrategias de financiamiento para sostener las políticas públicas.
Fuera del territorio provincial, si bien el Gobierno nacional buscó auxiliar a 12 gobernadores aliados con anticipos de coparticipación, y ATN en algunos casos, las caídas en los envíos nacionales produjeron pérdidas mayores y estos fondos mencionados solamente les sirven para acumular deudas con el Gobierno central. En el primer trimestre se estima que el conjunto de distritos perdió $1,1 billones en concepto de coparticipación.

El Decreto 219: asistencia financiera parcial y con endeudamiento
Este auxilio mencionado fue parcial y no universal, frente a un escenario que afecta a todo el país. El Gobierno nacional dispuso a través del Decreto 219/2026 la entrega de adelantos de coparticipación por hasta $400.000 millones para asistir a provincias con dificultades financieras.
Si bien la medida tiene como objetivo que las jurisdicciones afronten gastos urgentes y compromisos de deuda, estos fondos no constituyen transferencias definitivas sino adelantos que deben ser reintegrados dentro del mismo ejercicio fiscal y con una tasa de interés del 15% anual, lo que implica un endeudamiento para las provincias alcanzadas.
El decreto, que establece un criterio selectivo en la distribución de los recursos, alcanza únicamente a un grupo de provincias —entre ellas Chaco, Corrientes, Misiones, Salta, Mendoza, entre otras— dejando afuera a otras jurisdicciones.
En ese esquema, Formosa quedó excluida, lo que la deja sin acceso a esta herramienta extraordinaria de financiamiento en un contexto de caída sostenida de los recursos coparticipables de todas las provincias. La merma responde a la baja recaudación nacional derivada de la retracción del consumo y la recesión que afecta a los principales tributos que componen las transferencias automáticas, como el IVA y el Impuesto a las Ganancias, responsables de la mayor parte de los fondos distribuidos. La falta de recuperación de los niveles de actividad nacional impacta, en consecuencia, directamente en los ingresos provinciales.
Por ello, diversos análisis advierten que, incluso con medidas como el Decreto 219, las provincias continuarán enfrentando dificultades en el corto plazo si no se revierte la caída de la recaudación.
La situación vuelve a poner en evidencia que las provincias no solo enfrentan la caída de la recaudación nacional, sino también decisiones centralizadas que profundizan las desigualdades en el reparto de recursos. En el caso de Formosa, la merma de fondos coparticipables y la exclusión del decreto de asistencia refuerzan la necesidad de defender un modelo provincial con autonomía, planificación y un Estado presente que resguarde la inversión pública, los servicios esenciales y los derechos de todos los formoseños.
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