La crisis industrial y laboral en la Argentina se manifiesta con fuerza en distintos territorios del país. En las últimas horas, tres casos testigo —Georgalos, Cervecería y Maltería Quilmes y Master Lajas— dejaron al descubierto la fragilidad del entramado productivo frente a un modelo económico que combina una abrupta caída del consumo interno con una apertura creciente de importaciones.
Georgalos: suspensiones y rebaja salarial en el sector alimenticio
La histórica firma Georgalos, creadora del tradicional Mantecol, profundizó su crisis en la planta de Victoria. Luego de un período de tres meses de suspensiones que alcanzó a la totalidad de sus 600 operarios, la empresa comunicó una nueva tanda de recortes que incluye a delegados gremiales y empleados con más de 30 años de antigüedad.
El punto más sensible es la reducción del 20% en los salarios, medida que la compañía atribuye al derrumbe de ventas y a la creciente competencia de golosinas importadas, principalmente desde Brasil. El escenario no es aislado: en los últimos meses también se registraron cierres en el sector a raíz de la crisis, como el de la fábrica de alfajores La Paila y la venta de la empresa productora de los caramelos “No hay plata”.

Quilmes: el impacto del derrumbe del consumo masivo
En Zárate, la planta de Cervecería y Maltería Quilmes destinada a la producción de la marca Corona atraviesa una fuerte reestructuración por la crisis en el país. La empresa anunció la reducción de casi la mitad de su personal, pasando de 140 a 80 empleados mediante un esquema de retiros voluntarios.
Según los datos difundidos, la decisión responde a una caída del 45% en las ventas durante 2025 y a un incremento del 293% en las importaciones de cerveza en el primer trimestre del año pasado. Lo que en 2020 fue presentado como una inversión estratégica para producir en el país, hoy opera con una estructura mínima.

Crisis en Master Lajas: cierre definitivo en San Luis
En Juana Koslay, provincia de San Luis, Master Lajas —empresa perteneciente al grupo inglés SSQ Group— anunció su cierre definitivo y dejó a 54 operarios sin empleo.
Los trabajadores mantienen tomada la planta desde enero por salarios adeudados y denunciaron intentos de vaciamiento. Además, rechazaron una propuesta de indemnización equivalente al 60% del monto legal, pagadero en 12 cuotas. Desde la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) advirtieron que el sector atraviesa una fuerte retracción, con un pasaje acelerado de acuerdos de suspensión a cierres definitivos ante un contexto que consideran inviable para la inversión.

Un deterioro estructural del empleo
De acuerdo con el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron 272.607 puestos de trabajo registrados. La conflictividad laboral se incrementó notablemente: los despidos explican el 63,6% de los casos, mientras que la industria concentra el 62,1% de los conflictos a nivel nacional.
La apertura de importaciones, impulsada por el Gobierno como herramienta para contener la inflación, es señalada por sectores industriales como un factor que acelera la pérdida de competitividad en un escenario de desigualdad frente a productos extranjeros. El cierre de la histórica fabricante de neumáticos FATE, con 920 despidos, no fue un caso aislado y la situación es más grave de lo que se piensa: se extiende a sectores tan diversos como el alimenticio, el cervecero y el minero.
Sin modificaciones en el rumbo económico que atiendan la caída del mercado interno y los costos estructurales de producción la crisis continuará y seguirá mostrando que estos casos no son excepciones, sino que forman parte de una tendencia más amplia de desmantelamiento del entramado industrial argentino.
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