La firma textil Emilia Alal SACIFI tenía 111 años de historia, maquinaria de primer nivel y presencia en mercados de exportación, pero nada de eso alcanzó. El 25 de enero la empresa confirmó el cierre definitivo de sus plantas en Goya, Corrientes, y Villa Ángela, Chaco, dejando como resultado un tendal de 460 familias sin sustento y un conflicto laboral que ya llegó a los tribunales.
Un cierre anunciado a fuego lento
La decisión no fue repentina. Durante 2024, la planta de Goya había paralizado su producción durante 60 días ante la imposibilidad de colocar su stock acumulado. En ese período, los empleados cobraron entre el 50 y el 70 por ciento de su salario, mientras la factura eléctrica saltaba de 17 a 150 millones de pesos. Una suspensión posterior con pago del 75 por ciento intentó ganar tiempo. Pero el tiempo se agotó.
Luis «Pinky» Alal eligió dar la cara: «El contrabando textil y la apertura indiscriminada de importaciones hacen muy difícil competir en un esquema de altísimos costos. No avizoramos cambios de relevancia en el corto y mediano plazo«, declaró.
En el comunicado oficial, la empresa detalló los factores que tornaron inviable su continuidad: importaciones masivas de hilados, telas y prendas nuevas, sumadas a fardos de ropa usada provenientes principalmente de Asia, caída del poder adquisitivo de la población, costos energéticos y financieros disparados, elevada carga impositiva y atraso cambiario. Un combo que, según el texto, generó «una pérdida significativa de competitividad para la producción nacional.»

Goya, golpeada en el centro
En la ciudad correntina, el impacto fue inmediato. Miguel Galarza, presidente de la Cámara Empresarial local, puso números a la catástrofe: 260 empleados desvinculados, 260 familias sin ingresos de un día para el otro. «La demanda de hilo cayó a la nada. La ropa directamente se trae de afuera«, sintetizó, y agregó una frase que resume el estado de ánimo regional: «Honestamente no veo una solución práctica con un desenlace positivo«.
El caso Alal no es una anomalía. Alpargatas trabaja hoy a la mitad de su capacidad con 400 puestos en riesgo, TN Platex cerró su línea de prendas deportivas en Monte Caseros y TANSA indemnizó a 38 operarios. El sector opera en Corrientes al 44,4 por ciento de su capacidad instalada, casi 15 puntos por debajo del nivel de noviembre de 2023.
El Doctor Victor Scofano Truyen, brinda asesoramiento Legal a los damnificados por el cierre de la Hilandería Alal.
Estudio Jurídico
Goya Corrientes. Belgrano 1246 pic.twitter.com/V2aRJ4G3ZE— el pueblo noticia (@elpueblon) January 28, 2026
La pelea por las indemnizaciones
Tras el cierre, la empresa anunció que aplicaría el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que habilita abonar solo el 50 por ciento de la indemnización cuando el despido se origina en causas externas no imputables al empleador. Los trabajadores rechazaron esa calificación y exigieron el pago completo.
La respuesta de la firma fue categórica: negó «en todos sus términos» los reclamos, los calificó de «falsos» e «improcedentes» y sostuvo que las desvinculaciones responden a causas «reales, válidas y comprobables«. Llamativamente, también negó que se tratara de un despido masivo, argumento que derivó en un conflicto de difícil resolución extrajudicial. Con el tiempo en contra, los trabajadores salieron a las calles de Goya y realizaron cortes de ruta para visibilizar su situación, mientras sus abogados solicitaban una medida cautelar de urgencia.
Corte de Ruta 27 acceso norte de Goya por parte de empleados despedidos de Hilanderia Alal pic.twitter.com/09dxtCenk7
— Juan Cruz Velásquez (@JuanCruzGoya) February 6, 2026
La Justicia interviene
Esta semana, el juez laboral Ariel Brest Enjuanes hizo lugar a la cautelar y ordenó a Emilio Alal SACIFI depositar una suma millonaria en el Banco de Corrientes a disposición del juzgado, garantizando el cobro del 50 por ciento de las indemnizaciones. La disputa por el porcentaje restante continuará en sede judicial. El abogado Pablo Candia fue claro: «Seguiremos defendiendo a capa y espada los derechos de los trabajadores». A todo esto se suma que la empresa ingresó en Concurso Preventivo de Crisis, lo que complejiza aún más el panorama para los cesanteados.
A nivel nacional, la Fundación ProTejer advierte que el 70 por ciento de la ropa que se consume en Argentina proviene del exterior y que hasta 430.000 empleos del sector están en riesgo. Luis Alal cerró sus declaraciones con una metáfora que resume tanto el orgullo como la angustia del sector: «Somos como el algodón, fuertes y capaces de resistir muchas tormentas. Estamos listos para volver cuando las condiciones mejoren«. Por ahora, las 460 familias del NEA esperan cobrar lo que les corresponde. Y esperan una señal que todavía no llega.
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