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Crisis de la industria textil en Corrientes: plantas paralizadas, despidos y empleo en caída libre

La combinación de importaciones sin control, tarifas dolarizadas y un consumo interno en caída vuelve a golpear a las textiles de Corrientes. Suspensiones, despidos y paralizaciones de plantas anticipan un escenario crítico que recuerda a la crisis de 2018, con riesgos directos sobre miles de empleos.
Corrientes atraviesa una nueva crisis de la Industria textil.
Corrientes atraviesa una nueva crisis de la Industria textil.

La industria textil de Corrientes —con plantas emblemáticas como Tipoití, Alpargatas, TN Platex, Hilandería Alal y TANSA— vuelve a ubicarse en el centro de una tormenta económica que replica patrones ya conocidos: apertura de importaciones, caída del consumo y costos financieros asfixiantes. Tal como ocurrió durante el gobierno de Mauricio Macri, el sector vuelve a ser -en la era de Javier Milei– uno de los actores económicos más golpeados.

La fragilidad de estas empresas no es nueva: dependen del mercado interno, requieren energía intensiva y enfrentan una competencia externa feroz cuando las políticas comerciales eliminan barreras. Sin herramientas de protección, la estructura productiva provincial queda expuesta.

El recuerdo fresco de 2018: cuando la industria textil tocó fondo

Entre 2015 y 2019, la industria textil correntina vivió uno de los peores períodos de su historia reciente. La apertura indiscriminada de importaciones, los tarifazos en dólares y una inflación que deterioró los salarios provocaron una crisis que en 2018 explotó de lleno.

Reclamos en la planta de Tipoití, en Corrientes capital.

Tipoití, la planta más importante de la provincia, ingresó en concurso preventivo con 700 trabajadores, paralizó la producción por primera vez en 70 años y aplicó recortes de jornada que redujeron los salarios entre un 20% y un 25%. Luego llegó el cierre total de la planta entre diciembre de 2018 y febrero de 2019, con suspensiones al 70% del sueldo. También hubo 75 despidos.

El desplome alcanzó al resto del sector:

  • Alpargatas (Bella Vista) despidió a 60 obreros y tuvo 25 retiros voluntarios.

  • Tenimbó (Esquina) echó a 42 trabajadores.

  • TN Platex (Monte Caseros) pagó salarios en cuotas y adelantó vacaciones.

A nivel nacional, se perdieron más de 30.000 puestos de trabajo y la capacidad instalada cayó al 49,1%. En Corrientes, la actividad nunca volvió a recuperar plenamente los niveles previos.

La apertura indiscriminada de importaciones, los tarifazos en dólares y una inflación que deterioró los salarios provocaron una crisis que en 2018 explotó de lleno.

2024-2025: el derrumbe vuelve a repetirse

La política económica del gobierno de Javier Milei —basada en la apertura total de importaciones, la dolarización de los insumos, la suba de tarifas y un consumo interno colapsado— ha golpeado nuevamente al sector con una intensidad alarmante. El panorama de las principales plantas es el siguiente:

Alpargatas (Bella Vista): producción a la mitad y 400 puestos en riesgo

La empresa funciona con paradas productivas de hasta una semana. Pasó de producir 1,2 millones de pares a solo 600.000, con proyección de caer a 300.000. Ya hubo 9 despidos y 27 retiros voluntarios. El empleo está en zona roja.

TN Platex (Monte Caseros): cierre definitivo de la línea de confección

En 2024 la empresa decidió desmantelar su línea de prendas deportivas y ropa interior. Resultado: 20 despidos y 16 trabajadores reubicados. La compañía se concentra solo en la fabricación de telas, que ofrece mayor rentabilidad frente al aluvión importado.

Hilandería Alal (Goya): paralización total por 60 días

Con un stock acumulado imposible de colocar, la planta frenó completamente su producción desde junio de 2024. 200 empleos están comprometidos. El personal cobra entre 50% y 70% del salario, mientras enfrenta una suba dramática de costos energéticos: la factura saltó de $17 millones a $150 millones.

TANSA (Bella Vista): reducción de personal ante el ingreso masivo de telas importadas

La empresa tuvo que indemnizar a 38 trabajadores porque la cantidad de tela importada equivalente a su producción volvió inviable su continuidad plena.

Tipoití: suspensiones y una estabilidad cada vez más frágil

En 2025, la empresa sostiene suspensiones rotativas, especialmente en Bella Vista y Esquina. En septiembre, 20 operarios continuaban suspendidos.

En la empresa Alpargatas Textil en Bella Vista también hubo despidos y retiros voluntarios debido a la crisis económica.

Un futuro inmediato con más incertidumbres que certezas en la industria textil

El sector trabaja al 44,4% de su capacidad instalada, casi 15 puntos menos que en noviembre de 2023. Según la Fundación ProTejer, el 70% de la ropa que se consume en Argentina es importada, y las compras externas crecieron 86% en el primer trimestre de 2025.

Frente a esto, gremios y cámaras industriales reclaman aranceles selectivos, créditos subsidiados y controles efectivos para frenar prácticas de dumping y evitar la destrucción del empleo. El pronóstico es claro:

  • Hasta 430.000 empleos textiles a nivel nacional están en riesgo.

  • En Corrientes, la estrategia de suspensiones —con salarios recortados un 20% o 25%— apenas contiene una sangría mayor.

  • Las reestructuraciones empresarias avanzan hacia un desmantelamiento productivo que amenaza la matriz industrial regional.

La repetición del cuadro 2018-2025 no es casual: responde a la misma fórmula. Cuando el mercado interno cae y las fronteras comerciales se abren sin control, el textil es siempre el primer sector en caer… y el último en levantarse.

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