La Cámara de Diputados inició este jueves a las 14.14 el debate del proyecto de Modernización Laboral, con 130 legisladores presentes, apenas uno por encima del quórum. El oficialismo aspira a que la votación se realice cerca de la medianoche, en una sesión atravesada por el paro nacional convocado por la CGT y un clima tenso dentro y fuera del Congreso.
El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado, sufrió la eliminación del artículo 44 referido a licencias por enfermedad, por lo que deberá volver a la Cámara alta para su sanción definitiva. El Senado ya convocó a comisiones para tratarlo este viernes, lo que generó cuestionamientos de la oposición.
El inicio de la sesión estuvo marcado por cruces entre el oficialismo y la oposición, que cuestionó la organización del debate y la votación a mano alzada de cuestiones de procedimiento. Tras algunos minutos de tensión y protestas en el recinto, la discusión continuó con el tratamiento en general.

Entre los ejes centrales de la reforma se mantiene la indemnización por despido sin causa, aunque se modifica la base de cálculo: se tomará únicamente la mejor remuneración mensual, normal y habitual, excluyendo aguinaldo y adicionales. También se establece un nuevo criterio de actualización atado al IPC más un 3% anual.
Uno de los puntos más debatidos es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema de capitalización obligatoria financiado con aportes patronales —1% para grandes empresas y 2,5% para pymes— destinado a cubrir indemnizaciones. Desde la oposición advirtieron sobre el posible impacto del fondo en el sistema previsional y cuestionaron su sostenibilidad, mientras que el oficialismo sostiene que brindará previsibilidad y reducirá la litigiosidad.
El proyecto también introduce cambios en la Ley de Contrato de Trabajo, como la implementación del «banco de horas», que permitirá compensar horas trabajadas con francos en lugar de pagarlas como extras. En materia de vacaciones, habilita su fraccionamiento en períodos no inferiores a siete días y amplía el margen para acordar fechas.

Además, prevé la derogación de distintos estatutos profesionales —entre ellos el del periodista— a partir de enero de 2027; la creación de un Régimen de Incentivo a la Formación Laboral y otro de Modernización e Inversión; y la incorporación de criterios para regular la actividad de trabajadores de plataformas digitales.
El oficialismo reconoce que algunos de los 26 títulos del proyecto podrían tener votaciones ajustadas, especialmente los vinculados al fondo para indemnizaciones y a la derogación de estatutos. Con ese escenario, la expectativa está puesta en una definición avanzada la madrugada, en una jornada que combina debate parlamentario, protestas en las calles y un fuerte cruce político en torno al alcance de la reforma.
ADEMÁS EN NEA HOY:
Reforma laboral: la polémica ya no es por las licencias, sino por el sistema jubilatorio










