El verano encuentra a miles de argentinos preparando sus vacaciones en países vecinos, pero este año el equipaje debería incluir algo más que protector solar y trajes de baño: un certificado de vacunación actualizado. La reciente ola antivacunas que atraviesa Argentina y la reaparición de enfermedades que parecían controladas han encendido las alarmas sanitarias en la región, lo que podría traducirse en controles migratorios más rigurosos para quienes crucen las fronteras.
Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú mantienen requisitos específicos de inmunización que todo viajero debe conocer antes de partir. La falta de certificados adecuados no solo puede arruinar unas vacaciones: en algunos casos, significa la imposibilidad de ingresar al país de destino.
Fiebre amarilla: la vacuna que no puede faltar
La vacuna contra la fiebre amarilla encabeza la lista de requisitos para la mayoría de los destinos sudamericanos. Esta enfermedad grave, transmitida por mosquitos, puede provocar complicaciones severas e incluso la muerte. Paraguay la exige de manera obligatoria para ingresar y salir del país desde zonas consideradas de riesgo, y advierte que los extranjeros sin el certificado serán rechazados en la frontera.
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Brasil, aunque no la impone como requisito de entrada para turistas argentinos, recomienda fuertemente su aplicación para destinos populares como San Pablo, Río de Janeiro, Florianópolis, Santa Catarina, Paraná y Río Grande do Sul. Las autoridades sanitarias brasileñas son claras: quien visite estas regiones debería estar inmunizado.
El certificado puede presentarse en formato físico o digital, pero hay un detalle crucial que muchos viajeros desconocen: la vacuna necesita al menos diez días para generar protección efectiva. Aplicársela dos o tres días antes del viaje resulta inútil, ya que el organismo no alcanza a producir los anticuerpos necesarios.
Según la Organización Mundial de la Salud, una sola dosis protege de por vida, sin necesidad de refuerzos salvo indicación médica específica. Sin embargo, existen contraindicaciones importantes: menores de nueve meses, personas con problemas de inmunidad, embarazadas y quienes tienen alergia al huevo no pueden recibirla. Los mayores de 60 años requieren evaluación médica previa.

Dengue: la nueva vacuna disponible
El dengue representa otra amenaza significativa en la región. Argentina cuenta ahora con la vacuna Qdenga, que requiere dos dosis separadas por tres meses y debe aplicarse al menos 15 días antes del viaje. Aunque no impide el contagio, previene el desarrollo de formas graves de la enfermedad.
Esta inmunización está indicada para personas desde los cuatro hasta los sesenta años. Junto con la vacunación, los especialistas insisten en el uso correcto de repelentes, que deben aplicarse siempre después del protector solar y reforzarse según las indicaciones del envase.
Otras inmunizaciones esenciales
El esquema de protección no termina ahí. Los profesionales de la salud recomiendan mantener actualizadas las vacunas del calendario nacional argentino antes de viajar: hepatitis A y B, difteria y tétanos, y doble viral contra sarampión y rubéola. Estas deben aplicarse al menos dos semanas antes de la partida para garantizar su efectividad.
La reaparición del sarampión en Argentina, enfermedad que se consideraba prácticamente eliminada, ha puesto en alerta a los países vecinos. Las autoridades sanitarias regionales temen que el crecimiento del movimiento antivacunas facilite la propagación de enfermedades prevenibles, lo que podría derivar en restricciones más severas para viajeros argentinos.
Riesgos adicionales y prevención
Más allá de las vacunas, los especialistas advierten sobre otros peligros. Estados brasileños como San Pablo y Santa Catarina han reportado brotes de infecciones gastrointestinales causadas por norovirus. Para prevenirlas, recomiendan no consumir agua de canilla ni hielo, elegir alimentos cocidos y calientes, pelar las frutas y evitar puestos callejeros.
El lavado frecuente de manos resulta fundamental, especialmente antes de comer y después de usar el baño. En caso de gastroenteritis, los adultos pueden usar medicación específica e hidratarse adecuadamente, mientras que los niños solo necesitan hidratación y consulta médica. La automedicación con antibióticos no es aconsejable: ante fiebre o diarrea con sangre, se debe buscar atención profesional inmediata.
Es un gobierno antivacunas. Más claro imposible.
Por las dudas: la vacunación es una acción de prevención social. En este caso si uno viaja a otro país y se contagia fiebre amarilla podría traerlo al nuestro territorio, y los mosquitos transmitirlo. pic.twitter.com/aPXrYFgzhT
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) August 13, 2025
Planificación responsable
Los expertos coinciden en que la consulta médica debería realizarse al menos 30 días antes del viaje. Este plazo permite completar esquemas de vacunación, resolver contraindicaciones y organizar la prevención adecuada según el destino elegido.
Contar con un seguro de asistencia médica internacional completa el paquete de precauciones necesarias. La prevención siempre resulta más simple y económica que resolver un problema de salud lejos de casa, especialmente en un contexto regional donde los controles sanitarios podrían intensificarse.
Las vacaciones pueden ser perfectamente seguras si se adoptan las medidas correctas. En un momento donde las decisiones individuales sobre vacunación tienen consecuencias colectivas, informarse y protegerse representa un acto de responsabilidad tanto personal como social.
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