Bajo el pretexto de un equilibrio fiscal ordenado, el Gobierno de Javier Milei recortó significativamente la respuesta al VIH, hepatitis virales, tuberculosis e infecciones de transmisión sexual. El ajuste cae de lleno sobre el Programa 22 del Ministerio de Salud, que concentra la compra de medicamentos, reactivos, preservativos y estrategias preventivas como la PrEP y la PEP. El recorte contradice a la ley nacional 27.675 de respuesta integral al VIH, hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual (ITS) y tuberculosis (TBC) y el fallo Benghalensis, que obligan al Estado a garantizar acceso integral, diagnóstico y tratamiento continuo.
El presupuesto 2026 puede ser el último de los recortes, pero los recursos para luchar contra estas enfermedades vienen menguando desde hace un año. En 2024, el programa ejecutó recursos equivalentes a 70.700.000 millones de dólares, para el 2026, la proyección baja a 43.600.000 millones, lo que representa una reducción del 38,31%. Uno de los problemas más inmediatos de esta decisión es la eliminación de la compra de PrEP y (profilaxis pre exposición) y PEP (profilaxis post exposición), ambas herramientas claves en la prevención del VIH.
¿Qué es el PrEP?
La profilaxis preexposición (acrónimo PPrE o en su versión inglesa PrEP) es una estrategia para la prevención del VIH donde una se le administran fármacos a persona que no tiene VIH pero tienen prácticas que pueden exponerlos al virus. Si una persona está tomando PrEP y se expone al semen, líquido pre-seminal o fluidos vaginales de una persona con VIH, el medicamento antirretroviral ayuda a prevenir que el virus infecte las células del sistema inmunológico y así evita que se establezca la infección por VIH. La PrEP está recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como parte del abordaje de la prevención combinada junto con el preservativo.
¿Qué es el PEP?
La profilaxis post-exposición para el VIH (PEP) es un esquema preventivo para evitar la transmisión del VIH luego de una posible exposición al virus. Debe iniciarse lo antes posible luego de la situación de riesgo, ya que su eficacia disminuye drásticamente si se comienza más de 72 horas después de la exposición al virus. Consiste en la toma de antirretrovirales por un período de 28 días.
argentina elimina los fondos para la prep: el presupuesto 2026 del gobierno de javier milei deja sin financiamiento la principal herramienta de prevención del vih. pic.twitter.com/0hlPe7B9fC
— make argentina gay again (@makearggayagain) November 12, 2025
El precio del recorte
Según un informe de la Fundación Grupo Positivo (GEP) las metas sanitarias para el 2026 son mucho menores a la cantidad de personas que hoy están en tratamiento. Hoy en día 79.170 personas con VIH reciben su medicación en el sistema público, pero el presupuesto del año que viene solamente prevé asistir a 71.500 personas.
Con las decisiones de presupuesto también se disminuyen los tratamientos de tuberculosis y hepatitis C, las pruebas de carga viral, los reactivos para sífilis y la compra de preservativos, que caen de 38.400.000 de unidades en 2024 a 15.500.000 unidades en 2026. El recorte en salud no solo afecta a los medicamentos e insumos, también desaparece la producción de material educativo y el trabajo comunitario, dos pilares esenciales en lo que es la prevención y propagación de enfermedades de trasmisión sexual y otras.
Los números detrás del ajuste
El ajuste no podría llegar en peor momento, la mortalidad por causas asociadas al VIH llegó a 2,5 cada 100.000 habitantes (siendo en varones 3,7 y en mujeres 1,7). El 69% de las personas que viven con VIH son varones cis, el 30% mujeres cis y el 1%, personas trans. La principal causa de transmisión sigue siendo las relaciones sexuales sin protección, el 99% de los valores cis manifiestan haber adquirido la infección por prácticas sexuales sin protección; en el caso de las mujeres ese porcentaje es del 98%.
Si hablamos de composición etaria, el grupo más afectado por el VIH es el de las personas de 25 a 34 años, con el 37% de los casos. Además, cada año se detectan, en promedio, 6.400 personas con VIH, en 2023 el diagnóstico fue de 6.588 personas, superior a los 6.311 de 2019.
Porqué importa la prevención
Excluir al PrEP y al PEP del presupuesto nacional podría representar un descalabro sanitario. Hablando de dinero, prevenir que una persona se contagie siempre es menos costoso que tratar a una persona afectada y desde el punto de vista sanitario, se contiene un virus que, de lo contrario, podría propagarse fácil y rápidamente.
Pero hablando desde un punto de vista humano, estos medicamentos tienen que ver con la dignidad y con el derecho de cada persona a cuidar su salud. Su disponibilidad está garantizada por ley y forma parte de las estrategias de prevención combinada junto al preservativo y el testeo. Por otro lado, el PEP, es una herramienta de emergencia indispensable en guardias frente a situaciones de violencia sexual y otro tipo de emergencias que podrían comprometer la salud de cualquier persona.
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