La crisis de la yerba mate en Misiones volvió a quedar expuesta en el último Semáforo de Economías Regionales de CONINAGRO. El informe correspondiente a junio de 2026 mantiene a la actividad en zona roja y confirma la extensión de un escenario que los productores vienen denunciando desde hace más de dos años.
La yerba mate acumula 27 meses consecutivos en rojo desde abril de 2024, mientras que la mandioca también permanece entre las actividades más comprometidas. El dato vuelve a poner el foco sobre la rentabilidad de los productores misioneros y sobre las dificultades que atraviesa una cadena que todavía no logra recuperar condiciones de previsibilidad.
Una crisis que lleva más de dos años
El Semáforo de CONINAGRO evalúa tres componentes: negocio, producción y mercado. El primero contempla la evolución de precios y costos; el segundo observa variables como superficie, stock y producción; y el tercero analiza exportaciones, importaciones y consumo interno.
En junio, siete de las 19 actividades relevadas quedaron en rojo. Entre ellas aparece nuevamente la yerba mate, junto con arroz, vino y mosto, hortalizas y algodón, leche y mandioca. Para CONINAGRO, en la mayoría de estos casos el principal problema está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores permanecen prácticamente estancados o avanzan por debajo de la inflación y de los costos operativos.
En el caso yerbatero, la situación se vuelve particularmente significativa por su duración. Los 27 meses consecutivos en rojo convierten a la actividad en una de las economías regionales con una crisis más prolongada dentro del relevamiento. La vitivinicultura, por ejemplo, acumula 41 meses consecutivos en esa condición.

La situación de la cadena yerbatera no puede observarse únicamente desde el precio final del paquete que llega a las góndolas. El indicador de CONINAGRO apunta al comportamiento del negocio para los distintos eslabones productivos, y encuentra allí una de las principales dificultades.
La presión sobre los productores se da en un contexto de costos que continúan elevados y de precios que no acompañan el mismo ritmo. Cuando esa diferencia se sostiene durante meses, la pérdida de rentabilidad termina afectando la capacidad de inversión y la continuidad de las explotaciones.
Para Misiones, donde la yerba mate tiene un peso central en numerosas economías familiares y localidades del interior, la prolongación del deterioro tiene consecuencias que exceden a las chacras. La actividad moviliza trabajadores, cooperativas, secaderos, transportistas y establecimientos industriales.

Otro de los datos que aporta el informe es el comportamiento del comercio exterior yerbatero. Durante 2025, la cadena acumuló importaciones por USD 23 millones, mientras que las exportaciones alcanzaron USD 127 millones.
Esto significa que las compras externas representaron aproximadamente el 18% del valor exportado por la actividad. CONINAGRO ubica a la yerba dentro del grupo de economías regionales donde existe una presión importadora relevante en relación con sus ventas externas.
El dato adquiere particular relevancia en Misiones, donde los productores vienen reclamando condiciones que permitan sostener la producción local y mejorar la rentabilidad en el primer eslabón de la cadena.
Mandioca: otra economía misionera en rojo
La preocupación productiva tampoco termina en la yerba. La mandioca también aparece en rojo en el Semáforo de junio, sumando otra señal de alerta para el entramado agropecuario misionero.
En este caso, el informe muestra además una fuerte dependencia de las compras externas: durante el primer semestre de 2026 las importaciones de mandioca llegaron a USD 5 millones, un 113% por encima de su promedio histórico. En 2025, la actividad había registrado exportaciones prácticamente nulas frente a importaciones por USD 3,8 millones.
Mientras tanto, otras producciones misioneras se mantienen en amarillo. Es el caso de la forestación y el tabaco, que presentan señales mixtas y dificultades para consolidar una recuperación sostenida. En estas actividades, CONINAGRO señala que los precios tampoco logran acompañar plenamente la inflación, mientras los costos continúan elevados.

Una crisis que todavía no encuentra salida
El nuevo informe vuelve a poner en números una situación que el sector yerbatero misionero viene planteando desde hace tiempo. La yerba mate lleva más de dos años dentro de la zona roja, sin lograr revertir de manera sostenida los indicadores que determinan su situación dentro del semáforo.
Así, mientras continúan los reclamos por mejores condiciones para el sector, el relevamiento de CONINAGRO vuelve a dejar una señal clara: la crisis yerbatera de Misiones sigue vigente y todavía no aparecen indicadores suficientes para hablar de una recuperación de fondo.
Fuentes: CONINAGRO, Semáforo de Economías Regionales, Agrodifusión.
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