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Tras el fracaso de la Ley de Inocencia Fiscal, Caputo sale a buscar los dólares «debajo del colchón»

Tras el bajo nivel de adhesión a la Ley de Inocencia Fiscal, el Gobierno de Javier Milei anunció una reforma para flexibilizar el ingreso al régimen y atraer los US$170.000 millones que, según el Banco Central, permanecen fuera del sistema financiero. Luis Caputo admitió que "no nos sirve que la gente tenga los dólares abajo del colchón", en una nueva apuesta por captar divisas sin modificar el rumbo económico.
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Imagen generada por IA.

El Gobierno nacional volvió a modificar una de sus principales herramientas económicas apenas unos meses después de haberla puesto en marcha. El Ministro de Economía, Luis Caputo, presentó una serie de cambios a la Ley de Inocencia Fiscal, una iniciativa que había sido promocionada como un mecanismo para incentivar la formalización de ahorros en dólares, pero que terminó registrando una adhesión muy por debajo de las expectativas oficiales.

La decisión representa un reconocimiento implícito de las dificultades que enfrentó la normativa original, aprobada por el Congreso en diciembre de 2025 y vigente desde febrero de este año. Las dudas planteadas por especialistas tributarios y la escasa respuesta de los contribuyentes obligaron al Ejecutivo a reformular el esquema para hacerlo más atractivo.

Durante la conferencia de prensa, Caputo fue contundente al justificar la iniciativa: «No nos sirve que la gente tenga los dólares abajo del colchón», en referencia a los aproximadamente US$170.000 millones que, según estimaciones del Banco Central, permanecen fuera del sistema financiero argentino.

Caputo fue contundente al justificar la iniciativa: «No nos sirve que la gente tenga los dólares abajo del colchón». Fuente: MDZ

Un nuevo intento para captar dólares que no llegaron

El relanzamiento de la Ley de Inocencia Fiscal se produce en un contexto en el que el Gobierno necesita fortalecer el ingreso de divisas para sostener su estrategia económica. Aunque la administración de Javier Milei destaca el superávit fiscal y comercial como pilares de su gestión, la falta de ingreso de dólares privados continúa siendo una preocupación.

La apuesta oficial consiste en convencer a quienes mantienen ahorros fuera del sistema bancario de que los incorporen sin temor a futuras sanciones. Sin embargo, el hecho de que el Ejecutivo deba modificar la ley apenas meses después de su implementación expone que el régimen original no logró generar la confianza esperada.

Caputo aseguró que los cambios no alteran el espíritu de la norma y que buscan brindar mayores garantías frente a eventuales cambios de gobierno. Según explicó, el objetivo sigue siendo permitir que quienes acumularon dólares fuera del circuito formal puedan declararlos sin penalidades.

La necesidad de introducir nuevas garantías también refleja que la normativa inicial no consiguió despejar las dudas jurídicas ni la incertidumbre de potenciales adherentes. 

Qué cambia en la Ley de Inocencia Fiscal

Las modificaciones anunciadas apuntan a ampliar el universo de contribuyentes que podrán acceder al régimen y reducir algunos de los puntos que habían generado mayor rechazo. Entre los principales cambios se encuentran:

  • Eliminación de los límites patrimoniales e ingresos para ingresar al régimen, permitiendo la adhesión de prácticamente todas las personas residentes en Argentina.
  • Flexibilización de las diferencias admitidas entre lo declarado y la situación real, incorporando un margen de hasta $5 millones que no será considerado una discrepancia significativa.
  • Cambio en la carga de la prueba, permitiendo conservar los beneficios si el contribuyente corrige su declaración y paga la diferencia dentro de los 15 días posteriores a la notificación de ARCA.
  • Reintegro acelerado de los montos abonados cuando posteriormente la Justicia o la administración determine que la impugnación no correspondía.
La decisión de reformar la Ley de Inocencia Fiscal puede interpretarse como un reconocimiento de que la estrategia inicial no produjo los resultados esperados.

La necesidad de generar confianza

Uno de los principales argumentos del Gobierno es que los ciudadanos necesitan garantías de que futuras administraciones no revisarán las declaraciones realizadas bajo este régimen. «Lo que buscamos es que, independientemente del gobierno de turno, quienes ingresen al sistema tengan la tranquilidad de que estarán protegidos», sostuvo Caputo durante la presentación. No obstante, la necesidad de introducir nuevas garantías también refleja que la normativa inicial no consiguió despejar las dudas jurídicas ni la incertidumbre de potenciales adherentes.

Más allá del discurso oficial, la decisión de reformar la Ley de Inocencia Fiscal puede interpretarse como un reconocimiento de que la estrategia inicial no produjo los resultados esperados. El Gobierno había presentado la norma como una herramienta capaz de movilizar miles de millones de dólares hacia el sistema financiero. Sin embargo, la baja adhesión obligó a revisar aspectos centrales del régimen apenas cinco meses después de su entrada en vigencia.

La frase de Caputo —«no nos sirve que la gente tenga los dólares abajo del colchón»— resume la preocupación del Ejecutivo por captar divisas privadas en un escenario donde la estabilidad cambiaria continúa dependiendo, en buena medida, del ingreso de dólares al circuito formal.

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