Las transferencias no automáticas del Gobierno nacional a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registraron en junio una caída interanual del 87,7%, alcanzando el nivel histórico más bajo para ese mes desde al menos 2005, marca un informe privado. El dato refleja la profundización del ajuste sobre las administraciones provinciales y agrava un escenario ya condicionado por la desaceleración de la actividad económica y la reducción de la recaudación.
Es que el desplome de estos recursos no automáticos se suma a la baja de las transferencias automáticas que fueron afectadas por la recesión económica, que provocó una menor recaudación de impuestos coparticipables. De esta manera, las provincias enfrentan una doble presión sobre sus ingresos, en un fenómeno que se podría describir como un «efecto tenaza» sobre las finanzas subnacionales.
Los datos del primer semestre confirman que junio no fue un mes aislado, puesto que en los seis primeros meses las transferencias no automáticas tuvieron una caída real interanual del 61,8% respecto del mismo período de 2025.
En conclusión hubo una reducción de todos los envíos nacionales que limita cada vez más la capacidad de las jurisdicciones para afrontar gastos corrientes, inversiones y programas específicos.

Incumplimientos en el financiamiento de las cajas previsionales
El informe también advierte sobre el incumplimiento de compromisos asumidos por la administración nacional respecto al financiamiento de las cajas previsionales provinciales.
Vale aclarar que los acuerdos se dieron a partir de una deuda que involucra a las 13 provincias que conservaron sus sistemas jubilatorios y no los transfirieron a la ANSES durante la década de 1990. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, los envíos destinados a compensar los déficits previsionales quedaron prácticamente paralizados.
Por ello, el Gobierno nacional había alcanzado acuerdos con algunos gobernadores para cancelar parte de esas obligaciones, durante junio esos compromisos tampoco fueron cumplidos, con una única excepción: Corrientes fue la única jurisdicción que percibió fondos por este concepto durante el mes pasado.
En consecuencia, provincias como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa, entre otras, no recibieron recursos para financiar sus cajas previsionales.

También se suspendieron los Aportes del Tesoro Nacional
El complejo panorama fiscal se completa con la decisión del Gobierno nacional de no distribuir recursos correspondientes a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Por segundo mes consecutivo, la administración nacional no realizó transferencias de este fondo, que tiene como finalidad asistir financieramente a las provincias frente a situaciones extraordinarias o desequilibrios fiscales.
Dentro del Gobierno libertario estos ATN se usaron para beneficiar a gobernadores cuyos legisladores acompañaron al Gobierno nacional en sus iniciativas parlamentarias. Una muestra de esto es que durante el primer semestre los distritos más beneficiados con ATN fueron Misiones (que en muchos casos ayudó con abstenciones), Mendoza (donde hay una alianza electoral entre la UCR y La Libertad Avanza) y Corrientes. Tal vez las futuras discusiones en el Congreso sean un factor para que se vuelvan a distribuir los ATN.
Lo cierto es que la combinación entre el desplome de las transferencias nacionales, el incumplimiento de los acuerdos previsionales y la suspensión de los envíos de ATN configura uno de los contextos fiscales más complejos para las provincias en las últimas décadas. Con menores ingresos y mayores restricciones presupuestarias, las administraciones provinciales enfrentan crecientes dificultades para sostener servicios, obras públicas y políticas de asistencia, mientras el ajuste nacional continúa trasladando parte de su impacto a las finanzas subnacionales y a la población.
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