Florencia Mitchell, jefa del área de Gestión Ambiental y Acción Climática del Consejo Federal de Inversiones (CFI), destacó que Formosa reúne condiciones fundamentales para impulsar proyectos vinculados a la bioeconomía y al desarrollo sostenible. Lo hizo durante su exposición en la Jornada de Difusión sobre Bioeconomía y Huella de Carbono, realizada en el Centro de Inclusión Digital (CID) y organizada por el Ministerio de Economía, Hacienda y Finanzas.
La actividad formó parte de las acciones que impulsa el Gobierno provincial en el marco de la Ley Provincial N° 1742 de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático, una herramienta que aporta previsibilidad y establece un marco claro para el desarrollo de iniciativas productivas alineadas con las nuevas demandas ambientales. Durante la jornada también se mencionaron las líneas de financiamiento verde que el CFI pone a disposición de empresas y emprendimientos interesados en incorporar innovación, eficiencia y sostenibilidad a sus procesos.
Con una legislación específica, una estrategia de largo plazo y una infraestructura energética consolidada, Formosa se propone desarrollar un ecosistema favorable para nuevas inversiones asociadas a la bioeconomía. En su exposición, Mitchell señaló que la provincia cuenta con tres activos estratégicos que explican su potencial para avanzar hacia un modelo bioeconómico: una amplia riqueza natural, capacidades científico-tecnológicas instaladas y una articulación público-privada que permite proyectar iniciativas con horizonte de crecimiento.
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Respecto al primer punto, destacó que Formosa posee una de las mayores biodiversidades del país, un recurso cada vez más valorado en un contexto global donde los mercados demandan productos con trazabilidad ambiental, menor huella de carbono y origen sostenible. Esta riqueza abre oportunidades para el desarrollo de nuevas cadenas productivas vinculadas a alimentos, biomateriales, energías renovables y servicios ecosistémicos.
La segunda fortaleza está vinculada al desarrollo científico y tecnológico. Mitchell destacó que instituciones como el CID reflejan una apuesta sostenida por la innovación aplicada al territorio. El edificio incorpora energía solar para parte de su funcionamiento y provee Internet Verde a más de 4.200 familias a partir de la red de fibra óptica provincial, demostrando que la sostenibilidad ya forma parte de proyectos concretos y operativos dentro de la provincia.

A ello se suma el trabajo que llevan adelante otras instituciones provinciales, como el Instituto Politécnico Formosa, donde avanzan iniciativas vinculadas a la medición de huella de carbono, la creación de un laboratorio de cambio climático y el desarrollo de herramientas asociadas a los bonos verdes. Estas capacidades permiten acompañar procesos de modernización productiva cada vez más requeridos por los mercados internacionales.
Como tercer eje, Mitchell resaltó la articulación entre el sector público y privado como uno de los factores más importantes para acelerar la transición hacia una economía sostenible. En esa misma línea, el ministro de Economía, Hacienda y Finanzas, Jorge Ibáñez, repasó las inversiones en infraestructura energética que Formosa ejecutó a lo largo del territorio y que, entre muchos beneficios, permitió la instalación de plantas solares, una de las cuales ya se encuentra operativa, y sienta las bases para nuevas iniciativas asociadas a la generación, almacenamiento y aprovechamiento de energías limpias.

Para la especialista, el valor agregado del futuro no estará dado únicamente por la capacidad de producir más, sino por la incorporación de conocimiento, tecnología e innovación en cada etapa de los procesos productivos.«Las provincias ocuparán un lugar indispensable en la construcción de una economía sostenible porque tienen el dominio originario de los recursos naturales y desde el CFI buscamos que sean estas las que definan qué significa el desarrollo sostenible en el territorio», afirmó Mitchell.
En este escenario, la representante del CFI destacó que las empresas cuentan con herramientas concretas para avanzar en esa dirección. «Disponemos de líneas específicas de crédito para emprendimientos que quieran realizar inversiones verdes orientadas a mejorar sus procesos productivos. Existe una oportunidad concreta tanto para iniciar proyectos sustentables como para fortalecer iniciativas que ya están en marcha», explicó.
La posibilidad de medir la huella de carbono, optimizar procesos, acceder a financiamiento específico y responder a las crecientes exigencias ambientales de los mercados aparece cada vez más como un diferencial competitivo. En ese contexto, Formosa busca posicionarse como un territorio capaz de combinar recursos naturales, infraestructura, conocimiento y políticas públicas para acompañar una nueva generación de proyectos productivos.
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