El ajuste impulsado por el Gobierno nacional continúa impactando en las finanzas provinciales. Durante los primeros cinco meses de 2026, las transferencias automáticas de recursos nacionales hacia las provincias registraron una caída acumulada del 2,5% en términos reales respecto del mismo período del año anterior, según un informe de una consultora privada. Una reiterada baja del IVA refleja un consumo que sigue estancado y una actividad económica paralizada.
En sintonía con la caída de las transferencias automáticas, hubo una baja aún más pronunciada en la coparticipación federal, principal fuente de ingresos para muchas jurisdicciones, que retrocedió un 3,5% en el mismo período. Los datos muestran además que el nivel de fondos enviados entre enero y mayo se ubicó por debajo de los registros de 2021, 2022 y 2023. Solo supera en un 0,3% al mismo período de 2024, año que había marcado uno de los peores desempeños de la serie reciente.
El deterioro alcanzó a la totalidad de los distritos del país. La mayor caída acumulada se observó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con una merma del 3,4%. En el NEA, Formosa fue la provincia más perjudicada, con una reducción acumulada del 2,9% en las transferencias automáticas recibidas durante los primeros cinco meses del año.

La caída del consumo impacta en la recaudación
Detrás de estos resultados aparece un factor central: el estancamiento del consumo. La recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA), uno de los tributos principales que alimentan la masa coparticipable, volvió a mostrar señales negativas durante mayo.
Según el informe, el IVA registró una caída real interanual del 9,5%, reflejando que el consumo por el bajo nivel de actividad económica continúa estancado.
Si bien mayo exhibió una mejora interanual se advierte que se trató de un efecto estacional. El desempeño estuvo impulsado por el crecimiento del impuesto a las Ganancias, que avanzó un 25,7% real debido al calendario de vencimientos de pagos de las sociedades comerciales.
Perspectivas preocupantes para las provincias
Más allá del repunte puntual observado en mayo, los indicadores estructurales continúan mostrando señales de debilidad y deterioro. La persistente caída del IVA, de los impuestos Internos (-19,3%) y de otros recursos coparticipados anticipa que las provincias seguirán enfrentando restricciones financieras durante los próximos meses.
A este escenario se suma la baja del 2,5% real registrada en la Compensación por el Consenso Fiscal, otro recurso que complementa los ingresos provinciales. De esta manera, los gobiernos provinciales continúan siendo perjudicadas con la desaceleración económica y de la reducción de fondos nacionales.
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