La crisis de la empresa avícola Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo este miércoles tras el cierre por tiempo indeterminado de su planta «La China», ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. La decisión dejó en riesgo cerca de 950 puestos de trabajo y profundizó la incertidumbre entre los empleados, que denunciaron haberse enterado del cierre al llegar a sus puestos de trabajo.
Según relataron los trabajadores, los accesos a la planta estaban bloqueados con cadenas y candados, mientras que en el ingreso había un cartel firmado por el directorio de la compañía anunciando la suspensión de actividades. «No nos avisaron nada» expresaron empleados afectados, quienes además señalaron que la medida se tomó de manera sorpresiva y sin comunicación previa.
Desde la empresa responsabilizaron a los sindicatos por la situación y aseguraron que en los últimos meses se registraron «medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas» que afectaron seriamente la operatoria de la planta. También apuntaron contra supuestos bloqueos y conflictos internos que, según afirmaron, volvieron inviable el funcionamiento normal del establecimiento.
🚨CATÁSTROFE LIBERTARIA | GRANJA TRES ARROYOS CERRÓ SU PLANTA: 900 FAMILIAS EN LA CALLE
🗣️ «La situación es CAÓTICA, nos pagan en 10 CUOTAS y hace DOS QUINCENAS que no nos pagan» pic.twitter.com/0cwCC970vh
— Revolución Popular (@RPN_Oficial) May 27, 2026
En contrapartida, los trabajadores denunciaron atrasos salariales, recortes y un progresivo vaciamiento de la actividad productiva. Este miércoles realizaron una concentración en las inmediaciones de la planta para exigir respuestas sobre la continuidad laboral y reclamar la reapertura del establecimiento.
El conflicto se da en medio de una profunda reestructuración de Granja Tres Arroyos, una de las principales compañías avícolas del país. Durante los últimos meses, la firma avanzó con retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y desvinculaciones, además de reducir considerablemente sus niveles de producción.
De acuerdo con versiones del sector, la faena diaria cayó de 700.000 a apenas 200.000 pollos, mientras que parte de los productores integrados que trabajaban con la empresa dejaron de operar debido a la crisis financiera y productiva. La situación de la planta La China no es nueva. A comienzos de este año ya había permanecido paralizada durante más de diez días por falta de pago de salarios y bonos. Incluso, el Gobierno de Entre Ríos debió intervenir para intentar destrabar el conflicto vinculado al pago del aguinaldo y otras deudas salariales.

Además, en noviembre del año pasado, Granja Tres Arroyos había cerrado otra de sus plantas en Concepción del Uruguay y parte de esos trabajadores fueron trasladados justamente a La China, que ahora también quedó paralizada. La crisis también impacta en otras instalaciones del grupo, donde se implementaron esquemas reducidos de trabajo y recortes salariales para sostener parcialmente la actividad.
Detrás del deterioro aparecen varios factores que golpearon con fuerza al sector avícola: la caída de las exportaciones, el impacto de la influenza aviar y la pérdida del mercado chino, uno de los principales destinos para la producción argentina. Ese escenario obligó a redirigir gran parte de la producción al mercado interno, en un contexto marcado por la caída del consumo y crecientes dificultades financieras.
En paralelo, la compañía acumula cheques rechazados por más de $29.000 millones y continúan las versiones sobre una posible reestructuración accionaria. Entre los socios de la firma figura la estadounidense Tyson Foods, uno de los gigantes globales de la industria alimentaria.
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