- Publicidad -

Un proyecto a favor del lobby del juego on line

La propuesta que el Ejecutivo envió al Senado plantea batalla contra los operadores clandestinos, pero no prohíbe la publicidad, los bonos de bienvenida ni el negocio en el fútbol.

En cualquier reunión de padres de colegio secundario -e incluso de los últimos años de primaria-, en grandes ciudades o en pequeños pueblos, aparece la misma alerta roja repetida desde hace ya años: las apuestas on line, sobre todo en chicos varones. Las camisetas de los cinco clubes más grandes del fútbol argentino, que portan los ídolos de esos mismos chicos, y cuyas réplicas también compran niños y jóvenes, llevan bien grande en el pecho publicidades de casas de apuestas. Es un peligro tan evidente como naturalizado.

Los especialistas advierten que nada de esto es modificado por el proyecto de ley de ludopatía que el gobierno envió al Senado. Y que esta norma más bien blindaría a esas casas de apuestas contra sus competidores ilegales, abultando sus millonarias ganancias. Y no habla de los vínculos entre las apuestas y los clubes y jugadores de fútbol.

En efecto, el proyecto habla de “combatir la explotación de juegos de azar en línea no autorizados”, “mecanismos ágiles de bloqueo de dominios y limitaciones de circuitos de pago vinculados a operadoras ilegales”, “restringir la publicidad, promoción y difusión de plataformas no autorizadas”. Suma además la modalidad online a lo referido a apuestas ilegales en el código penal.

El proyecto del Gobierno no prohíbe la publicidad autorizada en las camisetas de futbol, lo cual es una enorme atracción para los menores.

La publicación del anuncio por parte de Manuel Adorni ya enunció sus prioridades: Ley de Ludopatía, para combatir a las plataformas ilegales de apuestas online en pos de reforzar la protección de los menores de edad”. Es decir que se los busca proteger únicamente de las apuestas ilegales; no de tener tan literalmente a mano las legales, con sus comprobadas consecuencias. Fin.

Con esta no, con esta sí

Después de dos intentos de avanzar en un marco legal para el tema (en 2018 y 2020), un año y medio atrás el Congreso ya debatió en profundidad sobre las apuestas online, nada menos que en cinco comisiones -la Ley Bases pasó por tres, para tener una comparación del tratamiento-. Allí expusieron especialistas en adicciones, psicólogos y psiquiatras, familias y jóvenes marcados por la ludopatía, docentes, defensores del pueblo, expertos informáticos, representantes de las fintech, de loterías, hasta religiosos.

En octubre de 2024 fue la Cámara de Diputados la que le dio media sanción a un proyecto de regulación. Pero en el Senado el proyecto se dejó caer -aunque llegó a tratarse en la Comisión de Salud-, y así entró esta nueva letra de ley, de carácter sumamente diferente.

“Pusimos mucho énfasis en la publicidad: la prohibición de publicidad de juego era absoluta y total. En todos los espectáculos, los estadios, las camisetas de los jugadores, hasta en los influencers. Sólo quedaba en el interior de los casinos y bingos. Prohibimos los famosos ‘bonos de bienvenida’. Y tomamos el recaudo de ponerlo en la reglamentación, como ocurrió con el tabaco, para garantizar que si salía la ley no obviase eso el Ejecutivo. Fue de las cosas más resistidas“, recuerda la diputada Mónica Frade, una de las impulsoras de aquel proyecto.

Tampoco se restringe el uso de las tarjetas de crédito.

El proyecto libertario propone “restringir la publicidad de plataformas no autorizadas”, pero nada dice de las autorizadas. Por lo demás, deja vía libre a la promoción, con dos únicas salvedades: indica que “no podrán ser dirigidas ni protagonizadas por personas menores de edad”. Y que su contenido no podrá transmitir la idea de “éxito” o “solución financiera”, algo que parece difcíl de delimitar (¿o acaso la sola figura del influencer o del jugador de fútbol no encarna per se estas ideas?). Por último, se habla de iniciar campañas de concientización.

El proyecto que tenía media sanción, además, extremaba los recaudos acerca de los menores, no sólo con la verificación de rostro inicial en las apuestas -vía Renaper-, sino que obligaba a revalidar la autenticidad después de cierto tiempo de juego, para evitar que un adulto le facilitara el ingreso al sitio de apuestas a un menor.

Prohibía el uso de tarjeta de crédito, para evitar el endeudamiento, y sumaba la autoexclusión, para que quienes asumen el tema como una adicción o un problema pudieran solicitar ser inscriptos en un registro que les impida el acceso a las terminales de juego.

“En realidad hay una intención de captación de toda esa masa de jugadores para que de las ilegales vayan a las legales. No les preocupa el tema en sí, sino la captación”, concluye la diputada de la Coalición Cívica.

Fuente: Página 12

ADEMÁS EN NEA HOY:

Activaron la Alerta Sofía para intensificar la búsqueda de Agostina Vega en Córdoba

NoVa+: cómo funciona el asistente virtual que busca frenar la ludopatía en la era de las apuestas online

Ludopatía adolescente ¿Cómo hacer para que las casas de apuestas no se lleven a nuestros hijos?

ULTIMAS NOTICIAS

Suscribite a nuestro newsletter

Si querés recibir las noticias más leídas gratis por mail, dejanos tu correo