Profesionales advierten que los bajos aranceles y las deudas de obras sociales ponen en riesgo la continuidad de las prestaciones. La crisis ya impacta en pacientes y consultorios.
La crisis del sistema de salud suma un nuevo capítulo en Misiones, donde los kinesiólogos encendieron la alarma por una situación que califican como “insostenible”. Con aranceles desactualizados, pagos demorados y costos en constante aumento, aseguran que cada vez es más difícil continuar brindando atención, especialmente a afiliados del PAMI.
La kinesióloga Clarisa Echenique, en diálogo con medios locales, describió con crudeza el escenario actual: “Trabajar con PAMI hoy ya no es sostenible”, afirmó, al tiempo que remarcó que los valores por sesión están muy por debajo de lo necesario para cubrir los gastos básicos de funcionamiento.
Aranceles por debajo de los costos reales
Uno de los puntos más críticos es el desfasaje entre lo que pagan las obras sociales y el costo real de cada prestación. Según explicó Echenique, los kinesiólogos deben afrontar alquileres, servicios, equipamiento e insumos con ingresos que quedaron atrasados frente a la inflación.
En ese sentido, fue contundente: “Estamos cobrando valores muy bajos que no alcanzan para sostener un consultorio”, lo que obliga a muchos profesionales a replantear su continuidad dentro del sistema.
La situación refleja un problema estructural que no solo afecta a Misiones, sino que se repite en distintas provincias, donde los prestadores de salud denuncian un deterioro progresivo de sus condiciones laborales.

Deudas que agravan el conflicto
A los bajos aranceles se suma otro factor determinante: las deudas acumuladas de algunas obras sociales. En particular, los kinesiólogos señalaron problemas con la cobertura de las Fuerzas Armadas, que mantiene pagos atrasados desde hace meses.
Sobre este punto, Echenique advirtió: “Hay obras sociales que directamente no están pagando, y así es imposible sostener la atención”.
Este escenario ya tuvo consecuencias concretas: en algunos casos, los profesionales se vieron obligados a suspender prestaciones, dejando a los pacientes sin acceso a tratamientos de rehabilitación.
Menos prestaciones, más dificultades para los pacientes
El impacto de la crisis no se limita a los consultorios. La reducción de servicios empieza a sentirse entre los afiliados, especialmente jubilados que dependen del PAMI para continuar sus tratamientos.
Con menos profesionales dispuestos a trabajar bajo estas condiciones, conseguir turnos se vuelve cada vez más difícil, lo que genera demoras y discontinuidad en terapias clave.
“No queremos dejar de atender, pero necesitamos condiciones dignas para trabajar”, resumió la kinesióloga, marcando el dilema del sector.
Un sistema bajo presión
El conflicto de los kinesiólogos se suma a una serie de tensiones que atraviesan al sistema de salud en Argentina. Médicos, clínicas y otros prestadores vienen advirtiendo sobre problemas similares vinculados a pagos, aranceles y financiamiento.
En este contexto, lo que ocurre en Misiones funciona como un reflejo de una crisis más amplia, donde la falta de actualización de ingresos y las deudas acumuladas amenazan con resentir la calidad de atención.
Sin respuestas concretas en el corto plazo, el panorama es incierto: los profesionales advierten que la continuidad de las prestaciones está en riesgo, y con ella, el acceso a la salud de miles de pacientes.
Fuente: Misiones Online
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