Nuevamente la ciudad de Formosa es escenario de la Carrera Azul, organizada por la Asociación Camino Azul TEA Formosa junto a la Fundación para la Asistencia Solidaria y con el acompañamiento del Estado provincial.
En el marco de las actividades por el Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo este evento busca fortalecer la mirada social sobre la inclusión.
En este ambiente de cuidado que lleva a cabo la comunidad formoseña quisiéramos rescatar el aporte del sector cinematográfico a la concientización sobre el espectro autista. Son vastamente reconocidas las películas que han abordado y contribuido a la comprensión del tema. Las realizadas por grandes estudios como «Rain Man» de Barry Levinson con Tom Cruise y Dustin Hoffman o «Mi nombre es Sam» con la descomunal actuación de Sean Penn y hasta series exitosas como la coreana «Woo, una abogada extraordinaria», «El buen doctor» con Freddie Highmore o la serie argentina «Un león en el bosque». Otros aportes de nuestra producción nacional incluyen trascendentes largometrajes como «Goyo» de Marcos Carnevale o «El faro de las orcas» con destacada interpretación de Joaquín Furriel y Maribel Verdú.
Pero el cine ha llevado su compromiso mas allá incorporando el concepto de «función distendida«, una modalidad de proyección cinematográfica diseñada para acompañar las audiencias del espectro autista buscando crear un entorno inclusivo disminuyendo los estímulos sensoriales.
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Un diseño de inclusión que aún no termina de encontrar su espacio en las proyecciones de cine en salas comerciales, pero que cada día se implementa un poco más. Con proyecciones fuera de la programación habitual, en discrepancia con una programación que reclama una audiencia ávida de pirotecnia visual, de estallidos sensoriales en las que el consumo masivo no contempla mas que los resultados de taquilla. Porque en este aspecto el mercado también excluye.
Lo que hace esta modalidad de «función distendida» en primer instancia es reducir la luz de la sala al 50% de su intensidad, evitando la oscuridad total en una proporción que no afecte de modo taxativo la proyección. Del mismo modo se reduce el sonido a niveles de no saturación e incluso levemente por debajo de los valores que indica el vúmetro (medidor de volúmen) evitando los efectos bruscos.
Se permite el movimiento en sala. Los asistentes pueden caminar, cambiar sus lugares, entrar y salir de la sala toda vez que así lo deseen.
Se eliminan los tráilers y publicidades de la función para conservar el tono de la película seleccionada, que se entiende que ya es un filme sin efectos de luz y sonido excesivos. El personal de sala recibe instrucciones de apoyo, comprensión y sensibilidad con las personas con TEA.
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Se evitan perfumes y aromatizantes de sala. Los perfumes suelen experimentar hipersensibilidad olfativa, percibiendo las fragancias intensas como invasivas, dolorosas o causantes de náuseas y dolores de cabeza.
Se instala un espacio en el vestíbulo del local generando un clima de tranquilidad por si la persona se siente abrumada.
Las acciones de concientización como esta carrera que se realiza en Formosa con el apoyo de la comunidad y el Gobierno provincial hacen que la sociedad crezca hacia una universalización del cuidado hacia un mundo mejor.
Pequeños pasos que implican grandes cambios.
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