Una sede de la obra social de las Fuerzas Armadas en Corrientes IOSFA aparece dentro de un listado de inmuebles que podrían ser vendidos en el marco de un proceso de reestructuración nacional.
La medida encendió alertas no solo entre afiliados, sino también en sectores que advierten sobre el impacto territorial y sanitario de este tipo de decisiones vinculadas al remate, la obra social militar y la salud pública en Corrientes.
Un proceso que excede lo administrativo
Aunque desde el Gobierno nacional se plantea como una estrategia para sanear cuentas o reordenar recursos, lo cierto es que la eventual venta de estos inmuebles implica mucho más que una simple operación inmobiliaria. En provincias como Corrientes, donde la infraestructura estatal cumple un rol clave, el posible cierre impacta directamente en el acceso a la salud, la presencia estatal y la cobertura territorial.
En ese sentido, especialistas advierten que desprenderse de activos físicos no solo reduce capacidad operativa, sino que también limita la autonomía de la obra social en el mediano plazo, debilitando el sistema de atención médica y la gestión sanitaria.

Corrientes dentro de un esquema nacional
El caso correntino no es aislado. La delegación local forma parte de un listado más amplio que incluye decenas de propiedades en todo el país, entre ellas hoteles, centros recreativos, farmacias y oficinas administrativas. Este proceso se inscribe en una política más general impulsada por el Gobierno nacional, basada en la venta de bienes del Estado, el ajuste fiscal y la reorganización del gasto público.
Lo que implica el cierre de una delegación
Más allá del impacto inmediato, el eventual remate de la sede en Corrientes plantea interrogantes de fondo sobre el modelo de gestión de la salud para sectores específicos como el personal militar y sus familias. La pérdida de infraestructura propia suele ser un paso previo a procesos de tercerización, privatización de servicios y mayor dependencia del sector privado.
Esto implica que la atención deja de depender de recursos propios, se incrementan los costos operativos a largo plazo y se debilita la capacidad de respuesta ante crisis sanitarias, afectando directamente la calidad del servicio y la cobertura médica.

Una señal que genera ruido
Si bien el Gobierno sostiene un discurso de revalorización de las Fuerzas Armadas, decisiones como la posible venta de activos vinculados a su sistema de salud generan una contradicción difícil de ignorar. Sin estridencias, distintos sectores comienzan a marcar que el ajuste no solo impacta en números, sino también en estructuras sensibles como la salud de los afiliados, la infraestructura estatal y el rol del Estado.
En el caso de Corrientes, la eventual pérdida de una delegación no es un dato menor: implica menos Estado en un área clave y mayor incertidumbre para quienes dependen de ese servicio, dejando en evidencia las consecuencias concretas del ajuste nacional y sus efectos en el interior del país.
Fuente: Corrientes Hoy; NEA; Infobae ; La Nación ; Página/12 ; Parlamentario ; Conclusión .
Tras una deuda que superaría los $200.000 millones, el Gobierno disolvió el IOSFA









