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Empleo en caída: ya se perdieron más de 192 mil puestos privados desde la asunción de Milei

El empleo privado registrado volvió a caer en noviembre y acumuló una pérdida de 192.328 puestos desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Con seis meses consecutivos en baja y fuerte impacto en industria, comercio y construcción, el mercado laboral formal atraviesa su nivel más bajo desde 2022.
Corrientes perdió 0,7% de empleo privado en noviembre respecto de octubre.

El mercado laboral formal en Argentina continúa en retroceso y, en un contexto en el que la reforma laboral ya cuenta con media sanción, las cifras son contundentes y no dejan lugar a eufemismos. Un informe de una consultora privada reveló que en noviembre de 2025, el empleo registrado en el sector privado volvió a retroceder por sexto mes consecutivo, con una pérdida de 13.114 puestos de trabajo (-0,2% mensual desestacionalizado). Desde junio se destruyeron 86.131 empleos formales y, si se compara con noviembre de 2023 el país acumula 192.328 trabajadores menos en el sector privado registrado.

El dato no es menor: el volumen actual de empleo (6.180.700 trabajadores en la serie desestacionalizada) es el más bajo desde junio de 2022 y el más reducido de toda la gestión iniciada en diciembre de 2023. La promesa de una rápida recomposición del empleo formal, impulsada por reformas estructurales y un giro promercado, contrasta con una realidad que muestra una contracción persistente.

Seis meses seguidos en rojo

El informe confirma que noviembre marcó la sexta baja mensual consecutiva, consolidando una tendencia descendente. En términos interanuales (vs. noviembre 2024), el empleo privado cayó 1,3%, lo que equivale a 78.772 puestos menos en un año.

La pérdida acumulada desde el inicio del actual gobierno alcanza el 3% del total del empleo formal privado. En un país donde el empleo registrado ya representaba un desafío estructural, el retroceso adquiere mayor gravedad.

Elaborado con IA.

Comercio e industria, los motores que se apagan

El análisis sectorial revela una dinámica preocupante: los sectores que concentran mayor volumen de empleo son los que más retroceden.

En noviembre:

  • Comercio perdió 4.928 empleos (-0,4%).
  • Industria manufacturera cayó en 4.850 puestos (-0,4%).
  • Minería y canteras retrocedió 0,4%.

Si se amplía la mirada a los dos últimos años, la situación es aún más contundente:

  • Construcción perdió 15% de su fuerza laboral.
  • Minería y canteras cayó 8,1%.
  • Industria manufacturera retrocedió 5,1%.

El derrumbe de la construcción —tradicional termómetro de la actividad económica— expone el freno en la obra pública y el impacto de la recesión en la inversión privada. La industria, por su parte, refleja el enfriamiento del consumo interno y las dificultades para sostener niveles de producción.

La construcción sufrió en noviembre su peor caída de 2025, con un retroceso mensual del 4,1%.
La construcción sigue siendo el sector más golpeado.

Impacto federal: 19 provincias en baja

La caída no es aislada ni sectorial: es federal. En noviembre, 19 de las 24 jurisdicciones registraron descensos mensuales. Si se compara con noviembre de 2023, apenas dos provincias lograron superar los niveles de empleo previos al cambio de gobierno. Santa Cruz es la provincia más afectada con índice de 16,2%. Por su parte, en la región del NEA (formada por las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones), se perdieron un total de 21.726 puestos de trabajo registrados en el sector privado si se comparan los niveles de noviembre de 2025 con los de noviembre de 2023. El mapa laboral muestra un país desigual, donde solo los polos vinculados a la energía logran expandirse mientras amplias regiones industriales y periféricas pierden empleo formal.

La gestión de Javier Milei impulsó una agenda de desregulación y reforma laboral bajo el argumento de que la flexibilización y el ajuste generarían condiciones para la inversión y el crecimiento. Sin embargo, a casi dos años del inicio del mandato, el mercado laboral formal no solo no se expande, sino que retrocede de manera sostenida.

El país acumula 192.328 trabajadores menos en el sector privado registrado.

El deterioro no es únicamente coyuntural. La pérdida acumulada de casi 200 mil empleos registrados erosiona la base contributiva, impacta en el consumo y presiona sobre la informalidad, que históricamente absorbe parte de los trabajadores expulsados del circuito formal.

Mientras algunos sectores primarios muestran dinamismo puntual, el núcleo del empleo urbano —industria, comercio y construcción— continúa en retroceso. La pregunta que se impone es cuánto tiempo puede sostenerse un esquema de ajuste con caída persistente del trabajo registrado sin que las consecuencias sociales y productivas se profundicen aún más. Los números de noviembre no son un hecho aislado: consolidan una tendencia. Y esa tendencia es claramente descendente.

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