El ministro del Interior, Diego Santilli, iniciará esta semana una gira política por Corrientes y Misiones con el objetivo de sumar nuevos respaldos a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, uno de los proyectos centrales que el Gobierno busca aprobar durante las sesiones extraordinarias de febrero. Antes de viajar al Nordeste, Santilli participará de La Derecha Fest en Mar del Plata, un evento político que contará con la presencia del propio Milei y funcionará como antesala del debate legislativo.
En Corrientes, Santilli se reunirá con el gobernador Juan Pablo Valdés, mientras que en Misiones hará lo propio con Hugo Passalacqua. Ambos mandatarios pertenecen a espacios provinciales aliados a La Libertad Avanza: Valdés integra Provincias Unidas y Passalacqua es una de las figuras centrales del Frente Renovador de la Concordia.
Si el Gobierno logra formalizar esos apoyos, el número de gobernadores alineados con la reforma laboral ascendería a diez, sumándose a los respaldos ya obtenidos de Entre Ríos, Mendoza, Chaco, Salta, San Juan, Neuquén y Río Negro.

La ofensiva política del Ejecutivo se da en paralelo a la definición del temario de las sesiones extraordinarias, que estará centrado casi exclusivamente en la reforma laboral y en la modificación de la Ley Penal Juvenil para bajar la edad de imputabilidad. Así lo confirmó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien ratificó que ambos proyectos serán prioritarios para el oficialismo. El apuro por reunir apoyos provinciales refleja la necesidad del Gobierno de blindar una iniciativa que genera fuertes resistencias sociales, sindicales y jurídicas.
En Corrientes, el respaldo político a Javier Milei convive con un debate cada vez más tenso sobre el impacto real de la reforma laboral. Mientras el oficialismo provincial mantiene una relación de cooperación con la Casa Rosada, distintos sectores advierten que el proyecto no apunta a generar empleo genuino, sino a flexibilizar condiciones laborales y legalizar prácticas hoy consideradas ilegales. Desde el ámbito jurídico laboral, las críticas son contundentes y marcan un quiebre con más de un siglo de derechos conquistados.
El abogado laboralista correntino Rito Barrios advirtió que la iniciativa del Gobierno nacional implica “un retroceso histórico” en materia de derechos laborales, fomenta la precarización del empleo y debilita de manera estructural la negociación colectiva. Según explicó, la reforma no combate la informalidad, sino que la blanquea: elimina multas por falta de registración, habilita jornadas laborales extendidas mediante el sistema de “banco de horas” y deja a los trabajadores sin herramientas efectivas para reclamar ante despidos o abusos.
Entre los puntos más cuestionados, Barrios señaló la virtual desaparición de la jornada laboral legal, la posibilidad de negociar salarios en forma individual —incluso en especie— y el vaciamiento del rol de los sindicatos y de los convenios colectivos de trabajo. Para el especialista, lejos de reducir la conflictividad, la reforma abrirá la puerta a una nueva ola de juicios laborales por inconstitucionalidad, al chocar de frente con el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y con los convenios internacionales de la OIT, que tienen jerarquía constitucional.
Mientras Santilli recorre las provincias para asegurarse votos y mostrar músculo político, el debate de fondo sigue abierto: la reforma laboral avanza con el respaldo de gobernadores aliados y sectores empresariales, pero enfrenta un creciente rechazo entre trabajadores, sindicatos y especialistas que advierten que, detrás del discurso de modernización, se esconde un profundo debilitamiento de derechos básicos.
Con el calendario legislativo ya en marcha, el Congreso se encamina a discutir una de las reformas más controvertidas del gobierno de Javier Milei.
Con información de Agencia Noticias Argentinas.
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