El intendente de Las Lomitas, Atilio Basualdo, presentó este jueves su renuncia formal ante el Concejo Deliberante para habilitar su asunción como diputado nacional por La Libertad Avanza, un paso que puso fin a una de las controversias institucionales más tensas de los últimos días en Formosa.
En la carta enviada al cuerpo legislativo local, Atilio Basualdo sostuvo que su salida de la Intendencia “no es un abandono, es una continuidad del deber”, y afirmó que el compromiso que asumirá en la Cámara de Diputados “fue una decisión del pueblo”. También dejó un mensaje hacia la comunidad lomitense: “Hoy dejo este cargo, pero no dejo ni por un segundo a Las Lomitas. Esta tierra es mi raíz, mi bandera y mi razón de lucha”.
En otro tramo, dirigió palabras directamente al electorado: “Aquí aprendí que la grandeza no se mide por el poder, sino por el coraje. Aquí entendí que el futuro no se espera: se construye. Nunca voy a abandonar esta tierra ni su sueño».
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Un conflicto legal que apuró la decisión
La renuncia se da en medio de un fuerte debate público por la incompatibilidad legal entre el cargo de intendente y el de diputado nacional. La jueza electoral de la provincia, Sandra Moreno, había sido contundente: la Ley Provincial 1028 prohíbe ejercer simultáneamente ambos cargos, y una licencia no era una alternativa válida.
“Si quiere asumir como diputado, debe renunciar”, había afirmado la magistrada, aclarando que el artículo 18 de la normativa no habilita licencias cuando existe una incompatibilidad plena. Incluso advirtió que llegar al 10 de diciembre sin resolver la situación podía derivar en la pérdida de la representación y dejar al Concejo Deliberante en condiciones de intervenir.
La definición era urgente: el mandato legislativo comienza el 10 de diciembre, y cualquier ambigüedad podía abrir un conflicto de poderes que eventualmente terminaría en el Superior Tribunal de Justicia de Formosa.
Acusaciones políticas y el rol del hijo de Basualdo
La presión no solo venía del frente legal. Días atrás, el concejal electo del PJ, Jorge Martínez Meza, había denunciado públicamente que Basualdo demoraba su renuncia para favorecer a su hijo, Pablo Basualdo, actual presidente del Concejo Deliberante y primer reemplazante en la línea sucesoria del municipio.
Meza calificó los movimientos del intendente como “una jugada política” para dejar a su hijo en la Intendencia sin pasar por elección popular. “El pueblo de Las Lomitas exige un intendente legítimo, no uno puesto por la ventana”, había advertido.
La normativa municipal suma otro elemento clave: Si la renuncia se presenta antes del 10 de diciembre, corresponde convocar a elecciones municipales. Si ocurre después, asume automáticamente quien presida el Concejo Deliberante.
Con la renuncia ahora formalizada, el Concejo deberá definir si corresponde abrir el proceso electoral o si, por plazos administrativos, se considera consumado el reemplazo automático. Ese punto seguirá siendo foco de disputa política en los próximos días.

Un municipio en tensión
La situación dejó expuesta una fuerte grieta política en Las Lomitas. Sectores opositores sostienen que la mayoría actual del Concejo —referenciada en La Libertad Avanza— “no representa la voluntad popular”, ya que varios concejales ingresaron por el Justicialismo y luego cambiaron de espacio siguiendo al intendente.
El clima social también había dado señales claras: durante la reciente inauguración del parque acuático, gran parte de la comunidad volvió a mostrar su respaldo al gobernador Gildo Insfrán, en un gesto que el peronismo local leyó como una respuesta al conflicto.
Con Basualdo ya desligado de la Intendencia, el municipio entra en un período decisivo. La discusión sobre quién ocupará la jefatura comunal y si habrá elección complementaria marcará la agenda política lomitense entre el 10 y el 14 de diciembre.
Con información de redes oficiales y datos de NEA HOY.
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