La Asociación de Trabajadores del Estado en el INDEC (ATE INDEC) publicó un nuevo informe que vuelve a encender las alarmas sobre la situación salarial del sector público nacional. El documento, difundido este viernes, sostiene que una familia tipo necesita $2.027.283 mensuales para no caer por debajo de la línea de necesidades básicas, cifra que expone —según el gremio— un escenario de “deterioro acelerado” del poder adquisitivo y un empobrecimiento estructural entre los empleados estatales.
El reporte, elaborado sobre los datos correspondientes a octubre de 2025, presenta una radiografía cruda: la canasta alimentaria mínima para un hogar compuesto por dos adultos y dos niños en edad escolar llega a $691.887, mientras que el resto de los gastos indispensables empuja el costo total a más de dos millones de pesos. ATE INDEC interpreta ese cálculo como una prueba incuestionable de que “el salario estatal perdió toda capacidad de cubrir un piso de vida digno”.
Un derrumbe salarial sin precedentes
El informe reconstruye la evolución del salario estatal a lo largo de la última década y vuelve sobre un dato que la organización califica como “histórico y alarmante”: la pérdida del 54,8% del poder adquisitivo desde diciembre de 2015. Esa conclusión surge de comparar un salario testigo del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP) con la inflación acumulada desde entonces.
Según el gremio, si ese salario se hubiera actualizado a la par de los precios, hoy debería ubicarse en $1.417.335. Sin embargo, el monto real es de $636.289, es decir, menos de la mitad. “La brecha salarial ya no es un problema coyuntural, sino un retroceso consolidado que dejó a gran parte del sector público bajo la línea de pobreza”, indica el documento.
La situación se profundizó durante la actual gestión nacional. Desde la llegada al poder de La Libertad Avanza, la inflación acumulada alcanzó el 241%, mientras que el poder de compra real cayó un 28,25%. Para ATE INDEC, el retroceso es “vertiginoso” y se dio en tiempo récord.
El panorama es aún más crítico para los monotributistas estatales, un sector históricamente precarizado que, según el informe, lleva más de un año con ingresos congelados. La pérdida acumulada en ese grupo ascendería a $5.368.253 sin señales de recomposición.

El reclamo de ATE INDEC: aumento urgente y reapertura paritaria
Frente a este contexto, el gremio afirma que “no hay margen para más pérdida salarial” y plantea una serie de exigencias al Gobierno Nacional que considera impostergables. Entre ellas, el pedido central es un aumento de emergencia del 118% en una única cuota, con el objetivo de recuperar parte de la pérdida acumulada.
Además, solicita:
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Bono mensual de $250.000 para todos los trabajadores estatales.
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Reapertura inmediata de la mesa paritaria, sin pautas ni topes impuestos.
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Pase a planta permanente sin recortes salariales.
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Garantía de que ningún empleado quede por debajo de la línea de pobreza.
El informe será presentado formalmente en los próximos días como parte de la estrategia del gremio para presionar por una recomposición que consideran indispensable para evitar un colapso mayor en el poder adquisitivo del sector público.
Un reclamo que expone el debate pendiente
El documento de ATE INDEC vuelve a poner sobre la mesa una discusión profunda: el estancamiento salarial frente a la inflación desbordada y las políticas de ajuste. La advertencia del gremio no solo apunta al Ejecutivo actual, sino a una tendencia que, aseguran, se viene acumulando desde hace años sin que ninguna administración haya logrado revertirla.
La cifra de más de dos millones de pesos para cubrir necesidades básicas funciona como un dato dramático pero elocuente: el salario estatal quedó descolocado frente al nuevo costo de vida y, en muchos casos, ya no alcanza para cubrir gastos esenciales como alimentos, transporte o servicios.
La conducción de ATE INDEC insiste en que la recomposición salarial debe ser inmediata y profunda, no escalonada ni condicionada. De lo contrario, advierten que el deterioro será cada vez más difícil de revertir. El informe, que combina datos técnicos con un tono marcadamente crítico, refleja un consenso creciente dentro del sector: sin un aumento de emergencia, la estructura salarial del Estado seguirá hundiéndose en un terreno que ya describen como “insostenible”.
Con información de Noticias Argentinas.
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