El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó que la Argentina utilizó un primer tramo del swap de monedas acordado con la administración de Donald Trump, por un monto estimado en USD 2.700 millones.
En declaraciones a la cadena MSNBC, el funcionario sostuvo que la operación “no fue un rescate”, sino una transacción rentable para Washington. “¿Por qué lo llamas un rescate? En un rescate uno no gana plata, nosotros ganamos plata”, subrayó Scott Bessent.
El economista agregó que “se usó una pequeña cantidad de la línea de crédito de USD 20.000 millones que Estados Unidos puso a disposición de la Argentina” y que el movimiento “permitió estabilizar a un gran aliado en América Latina durante una elección”.
“Estados Unidos ganó dinero”
Durante la entrevista, Bessent explicó que la intervención formó parte del Fondo de Estabilización Cambiaria, un instrumento financiero que Estados Unidos utiliza para asistir a países aliados. “Usamos el Fondo de Estabilización Cambiaria para estabilizar a un gran aliado. El Gobierno va a ganar plata. Tenemos una oportunidad para crear aliados en América Latina. Estabilizando la economía y ganando dinero, es un buen negocio para los norteamericanos”, señaló.
Además, el secretario norteamericano justificó la decisión desde un punto de vista geopolítico: “Prefiero usar la paz mediante la fortaleza económica antes que tener que disparar a narcolanchas si el gobierno colapsa”, expresó.
Economic security is national security. And this administration successfully pursued peace through economic strength to stabilize an ally in Latin America.
Our intervention in Argentina was never a “bailout.” It was a swap line that made money for the American people. pic.twitter.com/WzLzPDqpoB
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) November 11, 2025
Caputo evitó hablar del tema
Mientras tanto, el ministro de Economía argentino, Luis Caputo, fue consultado sobre el swap durante una entrevista televisiva, pero se negó a responder, argumentando que el acuerdo se encuentra “bajo un tratado de confidencialidad”. Sin embargo, los balances semanales del Banco Central (BCRA) y los datos del FMI permitieron inferir que ya se había activado una parte del acuerdo, dado el aumento en las tenencias de Derechos Especiales de Giro (DEGs) y la merma correspondiente en las reservas estadounidenses.
El dinero habría sido utilizado tanto para reponer fondos destinados a la intervención cambiaria previa a las elecciones, como para cumplir con pagos recientes al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Un acuerdo estratégico y opaco
El swap de monedas es un mecanismo que permite a dos países intercambiar divisas de forma temporal. En este caso, Estados Unidos puso a disposición de Argentina USD 20.000 millones, destinados a reforzar reservas y dar estabilidad al tipo de cambio. A diferencia del swap con China, este acuerdo no fue públicamente detallado, lo que ha generado incertidumbre sobre sus condiciones financieras, plazos e intereses.
La suspensión de la visita de Karina Milei a China, prevista para negociar la renovación del swap con ese país, confirmó además que la Casa Rosada priorizó la relación con Washington como fuente de respaldo financiero.
Un rescate encubierto
Pese a que el Tesoro norteamericano evita llamarlo “rescate”, la maniobra permitió al Gobierno argentino sostener la estabilidad cambiaria durante el proceso electoral y cumplir con los vencimientos externos. Bessent fue contundente al definir el sentido político de la operación: “Tenemos una oportunidad generacional para crear aliados en América Latina. Estabilizando las economías y ganando dinero, es un gran negocio para los estadounidenses».
Con información de La Política Online y Página 12.
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