El calendario marca una fecha especial para más de un millón de trabajadores argentinos. El Día del Empleado de Comercio 2025 se celebrará oficialmente el lunes 29 de septiembre, tras un acuerdo firmado entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y las principales cámaras empresarias del sector. La decisión traslada la conmemoración desde su fecha original del 26 de septiembre, establecida por la Ley 26.541, buscando facilitar la organización de la jornada en todo el país.
Sin embargo, esta celebración llega en un momento crítico para el sector comercial argentino, que enfrenta una de sus peores crisis en años recientes, con despidos masivos, cierre de comercios y una caída histórica del consumo que golpea especialmente a los trabajadores mercantiles.
Un acuerdo que mantiene derechos en tiempos difíciles
El acuerdo, formalizado el 27 de agosto en la Ciudad de Buenos Aires, fue suscripto por FAECYS junto a la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (UDECA). La medida mantiene todos los alcances legales de un feriado nacional, lo que significa que los empleados mercantiles no estarán obligados a prestar servicios, aunque podrán hacerlo voluntariamente percibiendo un recargo del 100% sobre su salario.
Esta flexibilidad adquiere particular relevancia en el contexto actual, donde muchos comercios luchan por mantenerse abiertos y los trabajadores necesitan todos los ingresos posibles. Los establecimientos podrán abrir sus puertas siempre que sean atendidos por sus dueños o por empleados que acepten voluntariamente trabajar, cumpliendo con el esquema de pago previsto por la Ley de Contrato de Trabajo.
Salarios estancados y aumentos mínimos
Mientras se prepara la celebración, los empleados de comercio enfrentan una realidad salarial compleja. El sueldo más alto por convenio alcanzará los $1.116.311 en septiembre, correspondiente a las categorías de Administrativo F y Vendedor D, que incluyen segundos jefes y encargados de primera.
Los aumentos salariales se limitan al 1% mensual, un porcentaje que queda muy por debajo de la inflación. Como paliativo, se acordó un bono no remunerativo de $40.000 mensuales que se mantendrá hasta diciembre, cuando pasará a integrar el salario básico.
La situación se vuelve más dramática al considerar que el ingreso promedio para muchos trabajadores del sector se mantiene «clavado» en el millón de pesos, mientras deben soportar jornadas extensas de hasta 53 horas semanales, muchas veces sin cobrar horas extras correspondientes.
Despidos masivos y aprovechamiento empresarial
El panorama se complica con los despidos masivos que afectan al sector. Casos como el de Mayoristas Vital ejemplifican esta situación: solo en las últimas ocho semanas, más de 100 trabajadores perdieron su empleo, muchos de ellos con hasta 30 años de antigüedad. La empresa aprovecha los beneficios de la Ley de Bases, que facilita los despidos mediante el pago de una multa por indemnización agravada, evitando la reincorporación.
Paradójicamente, mientras despide trabajadores, Vital factura alrededor de mil millones de pesos por sucursal cada principio de mes, compra terrenos para expandirse y proyecta abrir nuevas sucursales. Esta realidad refleja una tendencia preocupante: empresas que mantienen o incrementan su rentabilidad mientras precariza el empleo.
Crisis del consumo: el peor panorama en años
Los datos oficiales confirman la gravedad de la situación. En julio, las ventas en supermercados cayeron 2,1% respecto de junio, registrando la variación negativa más profunda desde diciembre de 2023. En autoservicios mayoristas, la contracción fue del 0,8%, marcando la peor cifra desde que el INDEC inició la serie en enero de 2017.
Esta caída del consumo se refleja en un cambio de hábitos: los consumidores dejaron de hacer compras mayoristas y ahora compran para el día o máximo dos días. Casi el 40% de las compras se realizan con tarjetas de crédito, evidenciando el endeudamiento creciente de las familias para poder acceder a bienes básicos.
Apyme impulsa un proyecto de Ley de Emergencia ante la fuerte crisis que atraviesa el sector comercialhttps://t.co/jSCOkb35pf pic.twitter.com/9dIhPla1oA
— Mirador Virtual (@miradorvirtual) September 25, 2025
Situación regional: Misiones como ejemplo
En Misiones, la situación se agrava por la competencia fronteriza. Los trabajadores locales cruzan a Paraguay y Brasil donde «sale más barato comprar», mientras que el consumidor que venía desde el otro lado de la frontera ya no llega. La liberación de importaciones de electrónica perjudica especialmente a ese rubro, y se detecta venta ilegal de indumentaria y alimentos.
Según la Consultora Politikon Chaco, Misiones perdió 6.000 puestos de trabajo, con mayor impacto en ciudades como Posadas, Oberá y Puerto Iguazú. Empresas como Start (electrodomésticos) cerraron dejando sin empleo a trabajadores locales, mientras otras como El Amigo solicitaron el Procedimiento Preventivo de Crisis para evitar cierres definitivos.
Un sector resiliente en busca de soluciones
A pesar del panorama adverso, el sector comercial muestra señales de resistencia. Programas provinciales como «Ahora» representan el 50% de las ventas en muchos comercios adheridos, convirtiéndose en una herramienta crucial para sostener la actividad.
Los trabajadores organizan asambleas y paros en diferentes cadenas, buscando unificar reclamos y organizar la resistencia. El desafío es grande: se trata del gremio más numeroso del país, que necesita coordinar acciones en miles de establecimientos distribuidos en todo el territorio nacional.
ADEMÁS EN NEA HOY:
Federaciones Económicas de Corrientes y Chaco piden reactivar proyecto del segundo puente










