Los precios de algunos alimentos registraron aumentos de hasta el 30%, mientras el costo de la canasta continúa presionando sobre los hogares del Nordeste. En Corrientes, la suba se siente especialmente en productos de consumo cotidiano y vuelve a poner al changuito en el centro de la discusión económica.
El dato surge de relevamientos de precios difundidos en la región del Índice Barrial de Precios (IBP), que detectaron incrementos de entre el 20% y el 30% en determinados alimentos. Aunque no todos los productos subieron al mismo ritmo, la diferencia entre el promedio de inflación y los aumentos individuales permite entender por qué el impacto en el bolsillo puede ser mayor al que refleja el índice general.
Verdulería: aumentos que se sienten
Uno de los sectores con mayor movimiento fue el de frutas y verduras. En Corrientes, un relevamiento del Índice Barrial de Precios (IBP) registró una suba promedio del 7,39% en verdulería, aunque algunos productos tuvieron aumentos de dos dígitos.
La banana, la lechuga y la papa registraron subas del 20%, mientras que la cebolla aumentó 15,38% y la batata 11,11%. Son productos habituales que, por su frecuencia de compra, pueden generar un impacto directo en el presupuesto familiar.
El comportamiento de este rubro está condicionado por factores como la estacionalidad, la producción, la oferta y los costos de transporte, variables que pueden provocar cambios bruscos de una semana a otra.

El NEA, por encima del promedio
Entre diciembre de 2025 y julio de 2026, el NEA acumuló una inflación del 22,3%, por encima del 19,3% registrado a nivel nacional.
En ese mismo período, los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 23,2%, mientras que las verduras acumularon una variación mucho mayor, del 54,5%.
Además, los alimentos representan alrededor del 35,3% del gasto de los hogares del NEA, por lo que cualquier incremento importante en productos básicos tiene un efecto considerable sobre el ingreso disponible.
Los precios promedio registrados para el NEA durante julio permiten dimensionar el escenario. El kilo de carne picada común llegó a unos $10.954, mientras que el pollo entero se ubicó en torno a los $4.630 por kilo.
Entre los productos de consumo diario, el litro de leche promedió $2.132, la docena de huevos alcanzó los $3.361, el kilo de pan francés unos $2.521 y el kilo de papa alrededor de $1.686.
Estos valores son promedios regionales y no necesariamente representan el precio exacto de cada comercio correntino, pero permiten dimensionar cuánto cuesta sostener una compra básica.

¿Qué puede pasar en septiembre?
Con el comienzo de septiembre, comerciantes y consumidores siguen de cerca la evolución de los precios. En el sector comercial existe expectativa por nuevos movimientos en las listas de proveedores, aunque el comportamiento puede variar según el rubro y la disponibilidad de cada producto.
Los comerciantes también advierten sobre otro fenómeno: cuando los precios aumentan, los consumidores cambian hábitos de compra, buscan segundas marcas, comparan precios y reducen cantidades. Esto puede afectar las ventas incluso cuando el comercio mantiene el nivel de facturación.
Por eso, el escenario de septiembre estará marcado por dos variables: la evolución de los costos y la capacidad de compra de los consumidores.
Fuente: Norte Corrientes
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