Hugo Passalacqua anunció a través de sus redes sociales su renuncia a Encuentro Misionero, el partido que nació tras el cambio de denominación del histórico Partido de la Concordia Social, una decisión que desde junio provocó cuestionamientos, renuncias y una creciente tensión dentro del oficialismo provincial.
La desafiliación del gobernador no representa un hecho aislado. Por el contrario, constituye el desenlace de un proceso que comenzó hace meses y que terminó por dividir a buena parte de la estructura política que durante más de dos décadas sostuvo al Frente Renovador de la Concordia.
Del Partido de la Concordia a Encuentro Misionero
El origen del conflicto inició el 12 de junio de 2026, cuando la Justicia Federal con competencia electoral otorgó la personería jurídico-política a Encuentro Misionero.
Aunque fue presentado como un nuevo partido, en los hechos se trató del cambio de denominación del Partido de la Concordia Social, manteniendo la misma personería jurídica. Esto implicó que las afiliaciones existentes fueran trasladadas automáticamente a la nueva estructura, una situación que generó cuestionamientos por parte de dirigentes y funcionarios que aseguraron no haber prestado su consentimiento.
La controversia se profundizó cuando Encuentro Misionero difundió la integración de sus autoridades incluyendo a dirigentes que luego afirmaron no haber aceptado formar parte del nuevo espacio. Desde ese momento comenzaron a hacerse públicas las diferencias dentro del oficialismo.
Renuncié al partido Encuentro Misionero (ex Partido de la Concordia Social, partido al que me afilié oportunamente). pic.twitter.com/vJh3Fmfin9
— Hugo Passalacqua (@passalacquaok) August 3, 2026
La reacción del Gobierno provincial
Pocos días después, el ministro coordinador de Gabinete, Carlos «Kako» Sartori, salió a fijar la posición del Ejecutivo provincial.
El funcionario sostuvo que el espacio político al que pertenecían Passalacqua y la mayoría de los funcionarios ya no existía como tal y cuestionó que sus nombres figuraran como integrantes de Encuentro Misionero.
«Tanto el gobernador como la inmensa mayoría de los funcionarios, dirigentes y militantes de la provincia formábamos parte de un partido, la Renovación, que se extinguió. Usaron nuestros nombres sin autorización», afirmó entonces Sartori.
Además, anticipó que el gobernador y otros integrantes del gabinete presentarían formalmente su renuncia porque, según explicó, nunca habían dado consentimiento para integrar la nueva estructura partidaria.

Las desafiliaciones que profundizaron la interna
Tras aquellas declaraciones comenzó un proceso de renuncias que alcanzó a funcionarios provinciales, intendentes y militantes.
Además de Passalacqua, distintos ministros formalizaron su salida de Encuentro Misionero, entre ellos Carlos Sartori, Joselo Schuap, Roberto Padilla y otros integrantes del Ejecutivo provincial.
En varios casos, las renuncias estuvieron acompañadas por cuestionamientos políticos al rumbo del nuevo partido. Schuap, por ejemplo, vinculó su decisión con diferencias respecto del debate sobre la venta de tierras a extranjeros y sostuvo que «la Patria está antes que todos los intereses particulares».
El proceso también alcanzó a dirigentes municipales. Uno de ellos fue el intendente de Puerto Rico, Carlos Koth, quien anunció públicamente su desafiliación al considerar que el nuevo espacio ya no representaba su identidad política.

Un oficialismo en pleno reordenamiento
La renuncia anunciada este lunes por Passalacqua termina de formalizar un proceso que ya había sido anticipado por el propio Gobierno provincial.
El 2 de julio, el gobernador había recibido en la Casa de Gobierno a representantes de doce partidos que integraban el Frente Renovador de la Concordia. Aquel encuentro fue interpretado como una señal de respaldo político a la conducción de Passalacqua y un anticipo del reordenamiento que hoy se consolida.
Mientras Encuentro Misionero conserva su personería jurídica y la conducción partidaria encabezada por Carlos Rovira, el espacio perdió al gobernador en funciones, a gran parte del gabinete provincial y a numerosos dirigentes que decidieron apartarse de la nueva estructura.
La decisión de Passalacqua llega, además, en un contexto de creciente tensión política en Misiones, atravesado por debates internos, diferencias sobre el rumbo del oficialismo y un escenario que comienza a perfilar los armados de cara a los próximos desafíos electorales. Con su renuncia formal, el gobernador cierra un proceso iniciado en junio y abre una nueva etapa dentro del mapa político de la provincia.










