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Día Mundial de la Hipertensión: la guía clave para detectar y prevenir una enfermedad que avanza sin síntomas

La hipertensión arterial afecta a millones de personas y muchas veces no presenta síntomas hasta que ya produjo daños en el organismo. En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, NEA HOY propone una guía completa con información útil para reconocer factores de riesgo, aprender a controlarla y entender cuándo acudir al médico ante sospechas o valores alterados.
Cuando la hipertensión arterial no se trata adecuadamente, el daño sobre el organismo puede ser severo. Foto: Iberomed.

La hipertensión arterial es una de las enfermedades crónicas más frecuentes y peligrosas del mundo. Se la conoce como el “asesino silencioso” porque puede avanzar durante años sin síntomas claros, mientras afecta lentamente al corazón, el cerebro, los riñones y los vasos sanguíneos.

NEA HOY presenta una guía completa con información útil para reconocer factores de riesgo, identificar síntomas y conocer qué hábitos ayudan a prevenirla.

¿Cuándo se considera que una persona tiene presión alta?

Se considera hipertensión cuando la presión arterial se mantiene igual o por encima de 140/90 milímetros de mercurio (mmHg) de manera sostenida.

Vale resaltar que un solo valor elevado no alcanza para confirmar el diagnóstico. Los especialistas recomiendan realizar al menos dos o más mediciones en diferentes días.

Para despejar dudas por hipertensión es preciso consultar con un profesional de la salud. Foto: Shutterstock.

¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión?

La mayoría de las personas hipertensas no presenta síntomas específicos. Por eso, muchos casos se descubren recién cuando ocurre una complicación.

Sin embargo, en algunas situaciones pueden aparecer señales de alerta como:

  • Dolor de cabeza intenso y persistente.
  • Mareos.
  • Cansancio o fatiga.
  • Dolor en el pecho.
  • Confusión.
  • Zumbidos en los oídos.
  • Palpitaciones o latidos irregulares.
  • Cambios en la visión.
  • Náuseas o vómitos.
  • Dificultad para respirar.
  • Sudoración excesiva.
  • Sangrado nasal espontáneo.

Ante cualquiera de estos síntomas, especialmente si son frecuentes o intensos, es fundamental consultar con un profesional de la salud.

¿Cuáles son las causas de la hipertensión arterial?

Hipertensión primaria o esencial

Representa entre el 90 y el 95% de los casos. No tiene una causa única identificable, pero se relaciona con múltiples factores como:

  • Antecedentes familiares de hipertensión.
  • Alteraciones genéticas.
  • Envejecimiento.
  • Consumo excesivo de sal.
  • Estrés crónico.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Tabaquismo.
  • Consumo elevado de alcohol.
  • Diabetes.
  • Uso de anticonceptivos orales, especialmente en mujeres fumadoras.

Hipertensión secundaria

Representa entre el 5 y el 10% de los casos y aparece como consecuencia de otras enfermedades o condiciones médicas.

Puede estar asociada a:

  • Enfermedades renales.
  • Trastornos hormonales.
  • Apnea del sueño.
  • Enfermedades de las glándulas suprarrenales.
  • Uso de ciertos medicamentos o sustancias.
  • Acromegalia, vinculada a un exceso de hormona de crecimiento.
Adoptar una dieta saludable permite prevenir y controlar la presión alta. Foto: Aamulya.

¿Qué complicaciones puede generar la hipertensión no controlada?

Cuando la hipertensión arterial no se trata adecuadamente, el daño sobre el organismo puede ser severo. Las complicaciones más frecuentes incluyen:

  • Enfermedades cardiovasculares

La presión alta obliga al corazón a trabajar más intensamente. Con el tiempo, esto puede provocar insuficiencia cardíaca, arritmias o infartos.

  • Accidentes cerebrovasculares

La hipertensión es la principal causa de ACV. Puede producir la ruptura o bloqueo de vasos sanguíneos en el cerebro.

  • Enfermedad renal crónica

La presión elevada daña progresivamente las arterias que irrigan los riñones, afectando su capacidad de filtrado e incluso llevando a la necesidad de diálisis.

  • Problemas de visión

Puede romper pequeños vasos sanguíneos de la retina y provocar retinopatía hipertensiva, con riesgo de pérdida de visión.

  • Deterioro cognitivo y demencia

La reducción sostenida del flujo sanguíneo cerebral también puede afectar funciones cognitivas.

La actividad física regular fortalece el sistema cardiovascular y ayuda a reducir la presión arterial. Foto: Infobae.

¿Cómo prevenir la hipertensión arterial?

Adoptar hábitos saludables es una de las herramientas más efectivas para prevenir y controlar la presión alta. Los especialistas recomiendan:

Reducir el consumo de sal

El exceso de sodio favorece el aumento de la presión arterial. Se aconseja disminuir alimentos ultraprocesados, embutidos y snacks salados.

Mantener una alimentación equilibrada

La dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) es una de las más recomendadas para controlar la presión.

Incluye:

  • Frutas y verduras.
  • Legumbres.
  • Cereales integrales.
  • Alimentos ricos en potasio y magnesio.
  • Pescados.
  • Lácteos descremados.

Y limitar:

  • Grasas saturadas.
  • Azúcares.
  • Alimentos ultraprocesados.

Ejercitarse regularmente

La actividad física regular fortalece el sistema cardiovascular y ayuda a reducir la presión arterial. Se recomienda realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio moderado, como:

  • Caminatas.
  • Bicicleta.
  • Natación.
  • Gimnasia aeróbica.
  • Baile.

La importancia de informarse y prevenir

La hipertensión arterial continúa siendo una de las principales causas de enfermedad cardiovascular y muerte prematura en el mundo. Sin embargo, gran parte de sus consecuencias pueden prevenirse con controles periódicos, información confiable y cambios sostenidos en los hábitos de vida.

En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, la concientización y el acceso a información clara resultan claves para detectar a tiempo esta enfermedad silenciosa y proteger la salud cardiovascular.

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