En una nueva audiencia del juicio a Cristina Fernández de Kirchner por la causa Cuadernos, un empresario declaró ante el tribunal y aseguró que modificó su testimonio durante la etapa de investigación para evitar quedar detenido, lo que volvió a poner el foco en el rol de los imputados colaboradores dentro del proceso judicial.
Se trata de Daniel Pitón, quien afirmó que sus declaraciones previas no reflejan lo ocurrido y negó haber participado en el pago de sobornos. La jornada también estuvo marcada por el silencio de otros empresarios acusados, varios de los cuales optaron por no responder preguntas.
El juicio, que analiza un presunto sistema de recaudación ilegal vinculado a la obra pública, continuará el próximo 21 de abril, en un contexto donde comienzan a surgir nuevas discusiones sobre la validez de algunas pruebas.
Un testimonio que introduce matices en el juicio
El eje de la audiencia estuvo en la exposición de Daniel Pitón, quien decidió hacer uso de su derecho a declarar pero sin someterse a preguntas de las partes. En ese marco, desmintió sus propias declaraciones anteriores realizadas durante la instrucción.
“Lo que dije en ese momento no fue cierto, lo hice para no quedarme preso”, sostuvo el empresario ante el tribunal, en una frase que generó atención en la sala.
Además, aseguró: “No le entregué dinero a ningún funcionario”, rechazando así su participación en el circuito de pagos ilegales que investiga la causa. Estas afirmaciones introducen un elemento adicional en el análisis de los testimonios incorporados al expediente.

Debate sobre los imputados colaboradores
A partir de estas declaraciones, volvió a cobrar relevancia el funcionamiento de la figura del imputado colaborador, conocida como “arrepentido”, que fue clave en la etapa inicial del caso.
Desde algunas defensas se planteó que existen limitaciones para ejercer el derecho a defensa, especialmente cuando quienes declararon bajo ese régimen optan por no ampliar o sostener sus dichos en el juicio oral.
En ese sentido, se advirtió que esta situación podría impactar en la valoración de esas pruebas. No obstante, el tribunal continúa avanzando con la incorporación de testimonios y documentación para el análisis del caso.
En este contexto, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner ya había cuestionado el proceso en otras instancias de la misma causa, al señalar que se trataba de una “mafia judicial”, en referencia a cómo se llevó adelante la investigación.
Estrategias y silencios en la audiencia
Durante la jornada, varios de los empresarios convocados decidieron no prestar declaración, una estrategia que se repite en distintas instancias del juicio.
Algunos de ellos se limitaron a manifestar su inocencia, mientras que otros reservaron su testimonio para etapas posteriores del proceso, en línea con sus estrategias legales.
Este tipo de decisiones forma parte de las posibilidades que brinda el proceso penal y contribuye a que el juicio avance de manera gradual, con distintos ritmos en la producción de prueba.
Un proceso de gran alcance
La causa Cuadernos investiga un presunto esquema de pagos ilegales vinculados a contratos de obra pública entre empresarios y funcionarios durante varios años.
En el juicio oral se analizan responsabilidades individuales en un expediente que involucra a decenas de imputados, entre empresarios y exfuncionarios.
Con audiencias que continúan sumando testimonios y posiciones diversas, el proceso sigue su curso en los tribunales, donde se espera que en las próximas semanas se incorporen nuevas declaraciones que permitan avanzar en el esclarecimiento de los hechos investigados.
Fuente: INFOBAE
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