El Banco Santander cerró una de sus sucursales en la ciudad de Corrientes y puso en marcha un esquema de retiros voluntarios, en el marco de un proceso de reorganización interna que ya comienza a generar inquietud entre trabajadores y clientes. La medida se inscribe dentro de una estrategia más amplia de reducción de estructura física que distintas entidades financieras vienen implementando en el país.
Reubicaciones, acuerdos y conflicto sindical
Desde el gremio La Bancaria confirmaron que se ofrecieron acuerdos de desvinculación voluntaria a los trabajadores afectados por el cierre. Según detallaron, algunos empleados aceptaron estas condiciones, mientras que otros fueron reubicados en la sucursal restante, en un intento por contener el impacto laboral inmediato.
El proceso no estuvo exento de tensiones: una delegada sindical rechazó el esquema de retiro voluntario por considerar insuficientes las condiciones, y el conflicto podría escalar a la Justicia. La situación expone el malestar interno que generan estas reestructuraciones, incluso sin despidos formales.
El ajuste también alcanzó al interior de la provincia. Se confirmó el cierre definitivo de la sucursal en Curuzú Cuatiá, lo que profundiza la preocupación por el acceso a servicios bancarios en localidades donde la oferta ya es limitada. En estos casos, la reducción de sucursales no solo impacta en el empleo, sino también en la vida cotidiana de los usuarios.

Menos sucursales y dudas sobre la inclusión financiera
Desde el sector sindical advierten que estas medidas responden a una tendencia nacional, marcada por la digitalización financiera y la reducción de costos. Este proceso, aunque comprensible desde una lógica empresarial, abre debates sobre sus consecuencias sociales.
En particular, preocupa la pérdida de atención personalizada, un aspecto clave para muchos usuarios, especialmente adultos mayores o personas con dificultades en el acceso digital. La migración hacia plataformas online no siempre es acompañada por políticas de inclusión que garanticen igualdad de condiciones.
En regiones como el NEA, estas transformaciones adquieren una dimensión aún más sensible. Las limitaciones en conectividad, sumadas a brechas tecnológicas, pueden profundizar la exclusión financiera y dejar a sectores de la población con menos herramientas para operar dentro del sistema formal.
Fuentes: Chaco Día por Día
ADEMÁS EN NEA HOY:
Colectivos: la aplicación SITAM dejó de funcionar y será reemplazada por Chaco Bus








