A pesar de un fallo del máximo tribunal provincial y de que ya vencieron los plazos para su cumplimiento, familias chaqueñas aseguran que la obra social estatal continúa sin garantizar tratamientos a niños con patologías complejas, en un escenario que suma críticas a la gestión sanitaria.
Una orden judicial que no se cumple
Una grave denuncia sacude al sistema de salud pública en la provincia del Chaco. Familias de 11 niños con enfermedades complejas aseguran que el gobierno encabezado por Leandro Zdero no está garantizando la atención médica, pese a la existencia de una orden judicial que así lo exige y cuyo plazo de cumplimiento ya se encuentra vencido.
La resolución, emitida por el Superior Tribunal de Justicia del Chaco el 26 de marzo, ordenaba a la obra social estatal brindar cobertura integral inmediata, respetar a los médicos tratantes y priorizar el interés superior del niño por sobre cualquier limitación administrativa o presupuestaria.
Sin embargo, según denuncian las familias, no hubo respuestas dentro del tiempo establecido por la Justicia, lo que agrava aún más el conflicto.
El rol del INSSSEP y la falta de respuestas
Señalamientos directos a la obra social estatal
El principal apuntado es el Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (INSSSEP), organismo que, de acuerdo a los testimonios, continúa sin dar soluciones concretas. Esta falta de cumplimiento no solo podría constituir un caso de desobediencia judicial, sino que también impacta directamente en la salud de los pacientes.
Las familias advierten que varios de los niños se encuentran en situación de riesgo de vida, ya que la interrupción o demora en la cobertura afecta tratamientos esenciales de alta complejidad.
“No pedimos privilegios, pedimos que se cumpla la ley”, remarcaron, poniendo el foco en que se trata de garantizar derechos básicos vinculados a la salud y la vida.

Pacientes obligados a permanecer fuera de la provincia
Uno de los casos expuestos es el de Carolina Giggisberg, madre de uno de los niños afectados, quien explicó que varias familias debieron trasladarse y permanecer fuera de la provincia para sostener los tratamientos.
“Hay chicos con riesgo de vida. No podemos volver porque necesitan continuar con sus médicos”, expresó, evidenciando una realidad atravesada por la incertidumbre, el desarraigo y la urgencia sanitaria.










