A poco más de un año de las próximas elecciones clave en Argentina, una nueva encuesta de la consultora CB Global Data expone un escenario político marcado por el desgaste del Gobierno nacional y una creciente preocupación social centrada en la pérdida del poder adquisitivo.
Según el relevamiento, realizado sobre 2.015 casos en todo el país, el 54,5% de los argentinos desaprueba la gestión del Presidente Javier Milei, mientras que el 43,9% mantiene una valoración positiva. El dato refleja una mayoría crítica en un contexto económico aún complejo.
Los salarios, en el centro del malestar
Uno de los puntos más significativos del informe es el cambio en las prioridades de la ciudadanía. Por primera vez en años, la inflación dejó de encabezar la lista de preocupaciones y fue desplazada por la caída del ingreso real.
El 46,6% de los encuestados señaló que su principal problema son los bajos salarios y la pérdida del poder adquisitivo. Muy por detrás aparecen la falta de empleo (21%) y la inseguridad (8,3%), mientras que solo el 4,9% mencionó a la inflación como la principal inquietud.

Este dato sugiere que, aunque el ritmo inflacionario pueda haber disminuido, el impacto acumulado sobre los ingresos continúa siendo el eje central del descontento social.
El malestar económico también se traduce en la percepción de los principales referentes políticos. La encuesta muestra que todos los dirigentes evaluados presentan un diferencial de imagen negativo.

Elecciones: el deseo de cambio gana terreno
De cara al escenario electoral, la encuesta revela un dato clave: el 53% de los argentinos prefiere un cambio de rumbo político. En términos de potencial electoral, las principales figuras muestran niveles similares: Javier Milei alcanza un techo del 44,3%, seguido de Axel Kicillof con 43,1% y Patricia Bullrich con 40,9%.
No obstante, todos enfrentan un alto nivel de rechazo: más de la mitad de los encuestados afirma que nunca votaría a ninguno de ellos, lo que configura un escenario de fuerte polarización y baja adhesión consolidada.

El estudio de CB Global Data traza así un panorama de alta incertidumbre política, donde el descontento económico, especialmente vinculado a los salarios, se posiciona como el principal condicionante del humor social.
Con una mayoría inclinada hacia el cambio pero sin liderazgos con imagen positiva clara, el escenario electoral aparece abierto y competitivo. En este contexto, la evolución del salario real y la capacidad de respuesta del Gobierno podrían ser determinantes para reconfigurar las preferencias del electorado en los próximos meses.
Fuente: Perfil
ADEMÁS EN NEA HOY:
Reforma laboral: la Justicia suspendió 82 artículos y reabre el debate sobre los cambios clave
Crisis IOSFA: de tener superávit a evaluar la venta de 44 inmuebles para pagar deudas










