Un informe revela que el 90% tiene dificultades para devolver esos créditos, en un contexto de caída del poder adquisitivo
Un reciente informe nacional encendió las alarmas sobre la situación económica de los hogares argentinos: 6 de cada 10 familias debieron endeudarse en los últimos meses para cubrir gastos básicos como alimentos, servicios o alquileres, mientras que 9 de cada 10 reconocen tener problemas para pagar esas deudas.
El dato surge de un relevamiento de la consultora Zentrix, que evidencia un cambio estructural en el uso del crédito: ya no se toma para invertir o mejorar condiciones de vida, sino para subsistir.

Endeudarse para llegar a fin de mes
El estudio, basado en más de mil casos a nivel nacional, muestra que el 56,4% de los hogares recurrió a préstamos, tarjetas o financiamiento informal para cubrir gastos cotidianos.
Este fenómeno está directamente vinculado con la pérdida del poder adquisitivo:
- El 83,9% afirma que su salario pierde frente a la inflación
- Más de la mitad asegura que no logra llegar a fin de mes
En este escenario, el endeudamiento aparece como una herramienta forzada para cubrir necesidades inmediatas, lo que genera un círculo difícil de sostener.
Un sistema que se vuelve insostenible
El dato más preocupante del informe es el nivel de morosidad: 9 de cada 10 personas tienen dificultades para cumplir con los pagos asumidos, lo que impacta tanto en las economías familiares como en el sistema financiero.
De hecho, ya se observan señales de alerta en bancos y entidades crediticias, que comenzaron a endurecer condiciones ante el aumento de incumplimientos.
Según el análisis, se consolida un proceso en cuatro etapas:
- Caída del salario real
- Dificultad para sostener el consumo
- Recurso al endeudamiento
- Incapacidad de pago

Crisis de ingresos y empleo
El deterioro económico también se refleja en el empleo. El relevamiento indica que en el 41,9% de los hogares hubo pérdida de trabajo o afectación laboral cercana, lo que agrava aún más la situación.
En paralelo, crece la desconfianza sobre los datos oficiales:
- 65,8% considera que las estadísticas no reflejan el costo real de vida
Esto profundiza la percepción de una brecha entre los indicadores económicos y la experiencia cotidiana de los hogares.
Impacto social y político
El contexto económico también repercute en la percepción social. El informe señala un aumento en la desaprobación del Gobierno nacional, en línea con el deterioro de las condiciones de vida.
Especialistas advierten que el fenómeno del endeudamiento masivo ya no es coyuntural sino estructural, y que refleja una transformación en la economía doméstica: «El crédito dejó de ser una herramienta de progreso para convertirse en un mecanismo de supervivencia.»
En términos concretos, esto implica un cambio profundo en la lógica de la economía doméstica: el crédito dejó de ser una herramienta asociada al progreso, la inversión o la mejora en la calidad de vida, para convertirse en un recurso de supervivencia destinado a cubrir necesidades básicas como alimentos, servicios y alquiler.
A su vez, esta transformación no solo impacta en las finanzas familiares, sino que también condiciona las expectativas a futuro, limita la capacidad de ahorro y profundiza la vulnerabilidad social, especialmente en los sectores de menores ingresos

Un escenario que golpea fuerte en el NEA
Aunque el informe es de alcance nacional, su impacto se siente con fuerza en regiones como el NEA, donde los ingresos suelen estar por debajo del promedio y la informalidad laboral es más alta.
En este contexto, el endeudamiento para cubrir gastos básicos se vuelve una práctica cada vez más extendida, profundizando las desigualdades y la vulnerabilidad social.
Fuente: Consultora Zentrix (relevamiento sobre endeudamiento de hogares), Banco Central de la República Argentina (BCRA)
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