Los gremios docentes suspendieron el paro programado para el 20 de marzo, tras la declaración de ilegalidad dictada por la Secretaría de Trabajo de Corrientes, en una decisión tomada para resguardar la estabilidad laboral y evitar sanciones. Sin embargo, el conflicto continúa: ratificaron movilizaciones y nuevas medidas de protesta en los próximos días.
El trasfondo de la marcha atrás
Los gremios docentes que habían convocado a un paro este viernes 20 de marzo decidieron suspender la medida en las últimas horas, luego de que la Secretaría de Trabajo de Corrientes resolviera declarar ilegal la protesta por no cumplir con los requisitos legales vigentes, entre ellos la falta de instancia obligatoria de conciliación y notificación en los plazos correspondientes.
Frente a este escenario, sindicatos como ACDP, AMET y SUTECO calificaron la decisión como “arbitraria”, pero optaron por acatarla parcialmente para evitar consecuencias mayores.

El peso de la legalidad en el conflicto
La declaración de ilegalidad se apoya en normativas que regulan el derecho a huelga en el sector público, donde se exige cumplir ciertos pasos formales antes de avanzar con medidas de fuerza.
Entre ellos:
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Instancias de conciliación obligatoria
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Notificación previa en tiempo y forma
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Garantía de servicios mínimos
El incumplimiento de estos requisitos permite al Estado considerar la medida como ilegal, lo que habilita sanciones y condiciona el accionar sindical. En este contexto, la aplicación de estos mecanismos vuelve a poner en discusión el equilibrio entre el cumplimiento formal de la normativa y el ejercicio efectivo del derecho a la protesta, especialmente en escenarios de alta conflictividad salarial.
Se suspende el paro en resguardo del empleo
Desde las organizaciones gremiales señalaron que la decisión de levantar el paro responde principalmente a la necesidad de proteger la estabilidad laboral de los docentes.
Si bien estaban dispuestos a enfrentar descuentos salariales, advirtieron que la declaración de ilegalidad habilitaba sanciones más severas, como sumarios o incluso cesantías.
En ese contexto, resolvieron suspender la medida de fuerza en resguardo del empleo, marcando un límite claro frente a posibles represalias.

Una tregua en el conflicto
Frente al riesgo de que la situación derivara en sanciones más severas, los secretarios generales Fernando Ramírez (SUTECO), Rufino Fernández (AMET) y José Gea (ACDP) presentaron un escrito conjunto en el que comunicaron la suspensión de la medida de acción directa.
Si bien el malestar por los salarios y las condiciones laborales se mantiene entre los docentes, la conducción sindical resolvió dar un paso atrás de manera preventiva, priorizando resguardar a los trabajadores ante posibles consecuencias legales.
Por el momento, el conflicto se traslada del ámbito de la protesta en las calles a la negociación en los despachos oficiales. Mientras tanto, las familias de Corrientes ven garantizada la continuidad de las clases, en un escenario que combina normalidad en las aulas con una persistente tensión en el plano institucional.

Se mantienen las movilizaciones y el reclamo
A pesar de la suspensión del paro, los gremios remarcaron que el conflicto sigue vigente. En ese sentido, confirmaron que las movilizaciones, asambleas y otras medidas de protesta continuarán, mientras se definen nuevas acciones para los próximos días.
El objetivo es sostener la presión sin exponer a los trabajadores a sanciones legales, en un escenario cada vez más condicionado por lo institucional.
Así, el conflicto docente continúa, pero bajo una lógica distinta: menos confrontación directa y más presión sostenida.
En este escenario, los gremios adelantaron que la próxima semana será clave para definir nuevas estrategias de protesta, en un conflicto que sigue abierto y sin resolución inmediata.
Fuente: Diario El Libertador
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