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Industria en retroceso: la capacidad instalada cayó al 53,6% y marca el peor inicio de año desde 2002

La industria manufacturera utilizó solo el 53,6% de su capacidad instalada en enero, el peor inicio de año desde 2002. La caída en sectores clave como la metalmecánica, la automotriz y la textil refleja el enfriamiento de la actividad productiva y el impacto de la apertura comercial sobre el entramado industrial.
Fuente: Página 12

El comienzo de 2026 dejó una señal alarmante para el aparato productivo argentino. Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la industria manufacturera utilizó apenas el 53,6% de su capacidad instalada en enero, el peor arranque de año en más de dos décadas y un nivel que solo encuentra un antecedente más bajo en 2002, en plena crisis económica.

El dato no solo refleja un deterioro respecto del mismo mes de 2025 —cuando el indicador se ubicó en 55%— sino que expone el profundo enfriamiento de la actividad industrial en el país. Con casi la mitad de las plantas funcionando por debajo de su potencial, la cifra revela la magnitud del parate productivo que atraviesa el sector.

Sectores clave en caída

El retroceso fue explicado principalmente por tres ramas estratégicas de la industria:

  • Metalmecánica (excepto automotores): cayó de 38,1% a 31,4% de utilización de su capacidad.
  • Industria automotriz: descendió de 34,8% a 24%, uno de los niveles más bajos de los últimos años.
  • Industria textil: pasó de 33,9% a 23,7%, evidenciando una fuerte retracción de la producción.

Según el informe oficial, la baja en el sector metalmecánico está vinculada a menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y electrodomésticos, como heladeras o lavarropas. Sin embargo, detrás de estos números también se refleja un problema más profundo: la caída de la demanda interna y el impacto de la apertura comercial sobre sectores que dependen del mercado local.

El impacto de las importaciones

Un análisis de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco de la Provincia de Buenos Aires advierte que el aumento de las importaciones tiene efectos distintos según el tipo de industria.

En sectores vinculados a bienes de capital o tecnología, la presencia de insumos importados forma parte de la lógica productiva global. Pero en industrias intensivas en trabajo y orientadas al consumo interno, como textiles, calzado o productos metálicos, el crecimiento de las importaciones suele traducirse en una «sustitución inversa»: bienes del exterior que desplazan directamente a la producción nacional.

El fenómeno golpea especialmente a las pymes industriales, que enfrentan mayores dificultades para competir con productos importados en un contexto de consumo debilitado por políticas que lleva adelante el Gobierno nacional.

En dos años cerraron 2.436 empresas manufactureras y se perdieron 72.955 empleos formales.
La industria manufacturera utilizó apenas el 53,6% de su capacidad instalada en enero, el peor arranque de año en más de dos décadas. 

Un mapa industrial cada vez más desigual

El informe del INDEC también muestra una marcada desigualdad entre sectores.

Varios de ellos operan con niveles críticamente bajos:

  • Caucho y plástico: 36,1%
  • Metalmecánica (excepto automotores): 31,4%
  • Industria automotriz: 24%
  • Textiles: 23,7%
  • Una señal de alarma para la economía real

Si se toma la serie estadística actual —que comienza en 2016— el registro de enero es el más bajo para un inicio de año. Pero incluso considerando estadísticas más antiguas, hay que remontarse a enero de 2002, en plena implosión económica, para encontrar un nivel inferior de utilización de la capacidad instalada.

El dato no es solo un indicador técnico: revela que la industria argentina está produciendo muy por debajo de su potencial, con fábricas semivacías, líneas de producción detenidas y un impacto directo sobre el empleo.

En un contexto de caída del consumo, mayor competencia importada y dificultades para sostener la actividad, el indicador funciona como una radiografía de un proceso más amplio: la pérdida de dinamismo del entramado productivo nacional, un fenómeno que reabre el debate sobre el rumbo económico y el lugar de la industria en el modelo de desarrollo del país.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)

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