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«ARGENTINA WEEK»: lo que consiguió el gobierno por «deslomarse» en Nueva York

La gira de Milei en Nueva York dejó más preguntas que inversiones. El escándalo del jefe de Gabinete Manuel Adorni, su esposa en el Tango 01 y un viaje en avión privado a Punta del Este que no figura en su declaración jurada encendieron las alarmas sobre el uso de fondos públicos y posibles irregularidades éticas en el corazón del gobierno libertario.
Fuente: Clarin

Con el sello de «Argentina Week», el gobierno de Javier Milei organizó una ambiciosa gira en Nueva York orientada a captar inversiones internacionales. La delegación oficial incluyó al menos 17 funcionarios del Poder Ejecutivo —entre ellos el ministro de Economía Luis Caputo, el canciller Pablo Quirno, el presidente del Banco Central Santiago Bausili y el titular de YPF, Horacio Marín— más cinco gobernadores llamados «dialoguistas»: Gustavo Sáenz, Marcelo Orrego, Carlos Sadir, Alfredo Cornejo y Juan Pablo Valdés. El Tango 01 transportó únicamente a Javier y Karina Milei, a Quirno y al jefe de Gabinete Manuel Adorni. Y también a la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, que no ocupa ningún cargo en el Estado.

Lo que comenzó como una foto en la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson —publicada por el medio comunitario Radio Hay— se convirtió en el puntapié de un escándalo en cascada. En la imagen aparecía Angeletti junto a Adorni, lo que desató los rumores sobre su presencia en la comitiva oficial. El propio jefe de Gabinete confirmó los hechos en una entrevista con A24: «Vengo a deslomarme una semana en Nueva York y quería que mi esposa me acompañe porque es mi compañera de vida«. Agregó que ella ya tenía un pasaje comprado por 5.348 dólares, pero que ante un cambio en la agenda, la Presidencia «la invitó» para evitar que viajara sola.

La justificación encendió más fuegos de los que apagó. Si el pasaje —de categoría business o primera clase, según estimaciones— ya estaba abonado, ¿por qué subirla al avión oficial? El diputado socialista Esteban Paulón presentó un pedido de informes en el Congreso exigiendo aclarar quién cubrió los gastos del traslado y la estadía de Angeletti en Estados Unidos.

Hotel cinco estrellas y preguntas sin respuesta

La controversia se profundizó cuando trascendió que parte de la delegación se alojó en The Langham, un hotel de la Quinta Avenida cuyas habitaciones superan los 5.000 dólares por noche —más de cinco millones de pesos al tipo de cambio oficial—. El establecimiento, que ha hospedado a figuras como Lady Gaga y la princesa Diana, dispone de suites con vista al Empire State Building y servicios premium. El costo representa hasta cuatro veces lo que históricamente abonaron otras delegaciones presidenciales argentinas en Nueva York.

La habitación donde se hospedaron Javier y Karina Milei superan los U$S5.000 la noche.

Tomando ese valor de referencia para dos habitaciones durante tres noches, tiempo en que se hospedaron Javier y Karina Milei, el gasto en alojamiento presidencial trepa a 30.000 dólares: unos 42,6 millones de pesos al tipo de cambio oficial vigente, cifra que equivale a más de 120 salarios mínimos, vitales y móviles de un trabajador argentino. Esto sin contar los gastos del resto de la comitiva y del resto del viaje.

Mientras la polémica del avión y el hotel ocupaba los titulares, emergió una denuncia de mayor peso institucional: el periodista Sebastián Lacunza reveló que Adorni viajó a Punta del Este durante el fin de semana de Carnaval en un avión privado Honda Jet, matrícula LB HWA, contratado a la empresa Alfa Centauri desde el aeródromo de San Fernando. El costo estimado del vuelo —ida y vuelta— ronda los 10.000 dólares. Junto a él viajaron su esposa Angeletti y Marcelo Grandío, periodista ultralibertario radicado en Uruguay, quien habría abonado el viaje. El problema: Grandío conduce dos programas en la televisión pública, cuya pauta depende directamente del área que controla Adorni como jefe de Gabinete. Es, además, padrino de los hijos del funcionario.

Consultado en vivo por el canal C5N, el propio Grandío confirmó inicialmente que Adorni había pagado el vuelo, para luego contradecirse en un mensaje enviado a los medios —con dos marcas de reenvío visibles— afirmando que «cada uno pagó su parte«. La inconsistencia no pasó desapercibida.

Doble moral y una declaración jurada que no cierra

El episodio adquiere una dimensión aún más llamativa cuando se recuerda que en marzo de 2021, el propio Adorni escribió en la red X: «Gildo Insfrán llevó a Buenos Aires a alguien en un avión privado. El nivel de desconexión entre la política y la gente es astronómico«. Hoy, ese tuit circula con fuerza en las redes como contrapunto irónico.

El jefe de Gabinete declara ante la Oficina Anticorrupción un ahorro total de 42.000 pesos. Un vuelo privado a Punta del Este cotiza, según las fuentes consultadas, en torno a los 10.000 dólares. La brecha entre ambas cifras es la pregunta que hoy atraviesa el escándalo: ¿de dónde viene el dinero?
En este punto, lo grave ya deja de ser si viajó o no con la mujer y se transforma en un hecho de corrupción. Si Adorni pagó el avión con su dinero, evidentemente tiene plata no declarada, mientras que, si se lo pagó otra persona, es un funcionario público que está recibiendo dádivas con intenciones que se desconocen.

Mientras Adorni calificó todo lo publicado como «fake news» e «imágenes trucadas por inteligencia artificial«, la Argentina Week cerró con un saldo magro en inversiones concretas —las dos principales fueron de empresas locales, Pampa y TGS— y con una fiesta en el consulado que desbordó la capacidad del edificio, entre empresarios del establishment que prefirieron no opinar en público. El presidente Milei alguna vez prometió que quien tuviera «la mano en la lata» sería «eyectado absolutamente«. La promesa, hoy, espera turno.

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